NERÓN ROJO para: 1/ la Ley del Cine en Cataluña 2/ Una campaña en TV.
Mientras la crísis nos corróe y el paro es imparable, los políticos de la Generalitat de Catalunya se gastan inadecuadamente el dinero público en temas lingüísticos.Un anuncio televisivo nos dice que tenemos que dirigirnos a los inmigrantes siempre en catalán. ¡Bravo!
Yo les propongo otro anuncio en la televisión, interpretado por Toni Albà, como un Carod Rovira amenazánte: "Habla en catalán o ya me entiendes...".
A este pobre inmigrante africano lo enterraron en un nicho muy cutre. No sabía hablar ni su propio idioma y, durante un nefasto viaje en kayuco, le comunicaron que tenía que hablar, por narices, en catalán y no lo pudo resistir.
Incluso el programa cómico "Polonia" de TV3, la televisión autonómica catalana, se ha burlado, y con mucha gracia, de esta iniciativa de la Generalitat, en un sketch en el que se ridiculiza al Presidente Montilla, que obliga a un camarero inmigrante a hablar en catalán.El actor Sergi Mas, que interpreta a Montilla, en "Polonia", no necesita maquillaje. Es calcado.
Pero esto no es todo. A nuestros políticos les sobra el tiempo, como si estuviesen en el paro, y tras devanarse los sesos, pretenden crear una Ley del Cine, que obligue a que el 50% de las películas que se exhíban en Cataluña sean traducidas al catalán. ¡Bravo!En vez de concentrar todas las energías para superar la crísis, pierden su tiempo y nuestro dinero en temas lingüísticos, que no son prioritarios en estos difíciles tiempos.
El ex-Conseller Pujals ya lo intentó, en 1998, decretando la traducción del 25% de la cuota de pantalla, y fracasó estrepitosamente. Alguien dijo: "El Decreto ha sido asesinado por la realidad".
Ahora, el Conseller de Cultura Joan Manel Tresserras (de Esquerra Republicana) afirma que: "Cataluña se ofrece a las grandes productoras como laboratorio privilegiado para que puedan ensayar su posición en el futuro. Porque el negocio del cine cambiará radicalmente en muy pocos años y, si quieren ser egemónicos en un entorno global, tendrán que aprender a tratar con mercados cada vez más flexibles y más multilíngües". ¡Todo un profeta!
Los empresarios de salas privadas y las grandes productoras están en pie de guerra. Y ponen como ejemplo la película de Woody Allen, "Vicky, Cristina, Barcelona" que, a pesar de exhibirse en muchas salas en catalán, solo un 20% de los catalanes quisieron verla doblada en su lengua materna.En un post de este Blog, titulado: "El catalán, los jóvenes y el trabajo" (puede verse haciendo un clic en mis posts del 2008, lunes 23 de junio), yo transcribí unas líneas de los periódicos La Vanguardia, y el Avui, en las que se decía que la primera generación obligada a estudiar desde niños en catalán, unos jóvenes que tienen ahora 15 años, se quejan de que, a la hora de buscar trabajo, es preferible el castellano y el inglés, al catalán.
Son datos del "Estudio sociodemográfico y lingüístico del alumnado de 4º de Eso de Cataluña".Me decía un taxista enfurecido: "Los políticos creen que sus fobias tienen que ser las fobias de todos. Cataluña va a menos cada día, y es cada vez menos competitiva. Y han conseguido que la palabra catalán resulte antipática a muchos españoles e inmigrantes".
Tal como escribí en ese post del 2008, yo fui detenido en una manifestación estudiantil contra las medidas represivas de Franco, y pagué una multa importante.
¡Qué gran error hizo Franco con el tema lingüístico! Ahora, casi medio siglo después, están haciendo algo parecido: cohartar las libertades.He dado la vuelta al mundo y he trabajado en países extranjeros, gracias a que hablo 5 idiomas y, por supuesto, también el catalán. Y doy gracias de no haber sido un párvulo obligado, por collons, a estudiar en catalán. Una lengua muy digna y que no debe olvidarse, pero del todo obsoleta para competir en el mundo actual globalizado. Ojalá se hablase el catalán en el mundo entero. Pero lamentablemente no es así. Soy barcelonés y no me gusta lo que le están haciendo a Cataluña. Somos cada vez más pueblerinos, y ya no somos un referente.
Mi opinión puede resultar desagradable para muchos, pero estoy acostumbrado a que se me dé la razón con 15 años de retraso.
Este post puede leerse también en HOLA.com (en Blogs. El mundo de Carlos Martorell).
Fotos via flicker: novia, xavier fargas, polonia tv3, jaume d'urgell, EFE, southharvey.
La verdadera razón de esta escapada a Andorra era respirar el aire puro y sano de las altas montañas nevadas.
Yo también caí en la estupidez de querer aparentar muy macho y muy elegante, a mis 17 años. Por suerte, todo fue una efímera pantomima, y nunca me tragué el humo. Ahora me hace gracia verme, entre Dalí y la cantante Françoise Hardy, en Boccaccio, haciendo ver que fumo, como un tonto para quedar bien.
Paradójicamente, muchos fumadores se quejan de la polución atmosférica, mientras aspiran alegremente humo con nicotina, alquitrán y otras porquerías.


Yo no tengo ganas de ver a nadie en esta penosa situación y, menos aún, a mis familiares y amigos. La vejez es una mierda, con perdón. Y si al deterioro físico natural se le añaden estos venenosos aditivos, el final de la vida puede ser nefasto.























