Pere Gimferrer, miembro de la Real Academia Española, compartió pupitre conmigo en el colegio. Gimferrer me inició en la lectura. Gracias a él, a los 15 años, empecé a devorar literatura.
En la foto, Pere me está pidiendo que le dedique mi segunda novela sobre el Alzheimer, "La memoria enjaulada".
Ya desde adolescente me gustó mucho la poesía y el teatro de García Lorca.
En 1936, García Lorca escribió su obra maestra de teatro "La casa de Bernarda Alba". Dos meses más tarde fue fusilado.
La obra se estrenó en Argentina, en 1945, con un título al estílo Almodovar: "Drama de mujeres en los pueblos de España".
Recuerdo que ví la obra en Matadero, en Madrid.
La obra se representó en Las Naves del Español, de Matadero.
Maria Rosa Sardá intrepretó a La Poncia, una vieja criada. Y Nuria Espert a Bernarda Alba.
Que poco podía yo imaginar, cuando leía esa obra de teatro, con 17 años, sentado en un banco del Turó Park de Barcelona, o años más tarde, sentado en el teatro "Naves del Español", que Maite, mi querida hermana mayor, se subiría a un escenario, en 2011, para actuar en ese drama de García Lorca.
Hace tan solo unos días, en el Teatro de La Salle Bonanova, Il Piccolo Bcn, dirigido por Guya Colorio, se representó "La casa de Bernarda Alba".
Il Piccolo Bcn ofreció también las obras "Central Park West", de Woody Allen, y "Estos fantasmas", de Edoardo de Filippo.
Sobre el escenario, junto a Maite Martorell, acturaron Marta Sala, Keti Soldevila, Natalia Mur, Mireia Tejedor, Mónica López de Lamadrid, Loli Florencio, Dolors Llambias y Catarina Domingues.
Lo que más me impresiona del trabajo de los actores de teatro es la memorización de los textos. Por ello he de felicitar a mi hermana Maite porque su memoria no está en absoluto "enjaulada", como trato en mi novela sobre el Alzheimer.
Marta Sala interpretó el personaje de Bernarda Alba. Una mujer viuda, madre tiránica, con una mentalidad cerrada, represora y cegada por el qué dirán.
Maite, una actriz amateur que, desde hace muy poco tiempo, se dedica a apreder teatro, interpretó a la vieja criada La Poncia. Una mujer fuerte, confidente de todas las mujeres de la casa, y que siente un gran rencor hacia Bernarda Alba.
La obra gira en torno a un riguroso luto impuesto, físico y psicológico, en un ambiente rural muy represivo.
Este drama es una reflexión sobre el deseo, la opresión, la virginidad, el fanatismo y las ansias de libertad.
Estas son las últimas frases de la obra de teatro más representativa de García Lorca, fechadas y manuscritas por el autor:
"La hija menor de Bernarda Alba ha muerto virgen. ¿Me habeis oído? Silencio, silencio he dicho. ¡Silencio!
Telón.
Dia viernes, 19 de junio de 1936.
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Y hablando de teatros. En el Teatro Kapital de Madrid, y coincidiendo casualmente con el mismo día de la interpretación lorquiana, tuvo lugar la entrega de los "Dedales de Oro".
Esta es la foto de grupo de los galardonados sobre el escenario.
Y, de entre los premiados, quiero mencionar especialmente a mi amiga Sylvia Polakov, que recibió el "Dedal de Oro" a la mejor fotógrafo de Moda, de manos del periodista Agustín Trialasos,
Aitana Sánchez Gijón.
Fernando Verdasco.
Anne Igartiburu.
También fueron galardonados MANGO, Adolfo Dominguez, Jaime Cantizano, Cayetana Guillén Cuervo, Cristina Reyes, Lander Urquijo y la Fundación Cristóbal Balenciaga.


















