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miércoles, 8 de febrero de 2012

AGROTURISMOS CON MUCHO ENCANTO EN IBIZA

De entre todos los agroturismos de Ibiza he elegido a estos tres:

ATZARÓ


Rodeada por un vergel de naranjos se encuentra ATZARÓ, una finca centenaria convertida en un lujoso agroturismo.


La finca, de 100.000 metros cuadrados, dispone de unos 4.000 árboles frutales, principalmente naranjos.



Todas las habitaciones tienen terrazas privadas con vistas al campo.


Las habitaciones son espaciosas y muy cómodas.


En los cuartos de baño se mezclan coloridos mármoles y estuco tadelek marroquí.


El restaurante dispone de un espectacular espacio abierto, en un exuberante jardín con pérgolas.


En las hamacas de la piscina se puede disfrutar del sol ibicenco.


El SPA cuenta con otra piscina de 43 metros de longitud.


Hace muchos años, organicé la fiesta inaugural de este SPA, en el que hay sauna, baño de vapor, gimnasio, cabinas para tratamientos, sala de yoga y un bar de zumos de frutas naturales.


En este agroturismo se organizan exposiciones de arte, y es el lugar ideal para celebraciones de fiestas, banquetes de boda, o reuniones de empresa.

Recuerdo la gran fiesta que organicé en ATZARÓ, para la presentación de la colección diseñada por Penélope Cruz y su hermana Mónica, para MANGO.

Teléfono: 971-338838.

CAS GASÍ



Este agroturismo se encuentra en Santa Gertrudis, centro geográfico de Ibiza, en la ladera sur de un bellísimo valle con campos de olivos, almendros, naranjos, higueras y vides.


Esta antigua casa payesa, del año 1.800, tiene diez habitaciones, y está rodeada por un frondoso y cuidado.


Este oasis de tranquilidad cuenta con dos piscinas.


En un espacio, dedicado al relax, hay una sauna con hidromasaje y un pequeño gimnasio.


En la reforma y adaptación de la finca se respetó, al máximo, la tradicional arquitectura isleña.


Los clientes pueden disfrutar de amplios salones, con techos de vigas de sabina y mobiliario antiguo, para sentirse como en su propia casa.


El restaurante, solo para huespedes del hotel, ofrece una exquisita cocina mediterránea, elaborada con los productos del huerto biológico de la propia finca.

De sus olivos se extrae un aceite de primera prensada en frio, que es de una calidad inmejorable, como también lo son las mermeladas hechas por la propietaria, barcelonesa de origen alemán.


Todas las habitaciones de CAS GASÍ son distintas, y cada rincón es personal e íntimo.


El silencio y la tranquilidad, en esta zona de campo, que contrastan con el bullicio de las playas y la agitada vida nocturna de la isla, garantizan al cliente el más absoluto descanso.

Teléfono: 971-197700.

CAN CURREU


Este hotel rural está situado sobre una colina del pueblo de Sant Carles.


La casa original data de hace 200 años.


Me gustan mucho sus amplias suites, decoradas con piezas y muebles típicos de Ibiza.


Estas suites disponen de un salón y una cocina-comedor.


Los cuartos de baño de las suites tienen bañeras con hidromasaje.

Las habitaciones dobles tienen 80 metros cuadrados.



En el restaurante de CAN CURREU, que se compone de una sala interior y de una terraza exterior, con una vista panorámica, se ofrece una buena cocina tradicional mediterránea, con un toque moderno de creatividad.


Para elaborar esos platos, este agroturismo se abastece de productos de su propia huerta.


La piscina, junto a un porche con sombra, es muy agradable.

En este remanso de paz también pueden organizarse eventos y celebraciones sociales, o empresariales.


Este hotel rural tiene un plus: unas cuadras con caballos. El personal organiza rutas para montar por el campo, en grupo o en soledad.


En el moderno SPA se ofrece un extenso menú de tratamientos.


Este agroturismo, que ofrece calidad, elegancia y exclusividad, es otro paraíso ibicenco, óptimo para desconectar del bullicio y la marcha de la isla.

Teléfono: 971-335280.

domingo, 16 de diciembre de 2007

FUI A LAS ISLAS SEYCHELLES. UN PARAISO TERRENAL

En diciembre del 2007, pasé unos días en las islas Seychelles. Viajé allí para hacer el estilismo de unas fotos para un catálogo de la agencia Bru & Bru. 
Como me dijeron que yo estaba invitado a todo, y que podía ir acompañado, invité a Rossetta Montenegro, que era relaciones públicas de Pacha.
Las fotos se hicieron en el exclusivo y exquisito Maia Luxury Resort, en la isla Mahé, una de las ciento quince islas de este archipiélago del Océano Indico.
Abel Echeverria y su hermano Aitor fueron los fotógrafos.
Recibimos un trato fantástico del director francés Frederic Vidal que, nos instaló, sorprendentemente, en dos villas de lujo, de 250 metros cuadrados. Y nos llevó en su barco a otras islas y a cenar a su casa. 
Las treinta villas de Maia están rodeadas por una exuberante vegetación, llena de flores aromáticas, y con vistas panorámicas sobre blancas playas.
A cada villa, que dispone de piscina privada, se le destina un mayordomo, que se dedica al cliente durante las veinticuatro horas del día. El servicio es impecable. El precio por noche y por persona, entonces, era superior a los 3.000 dólares.
En las Seychelles el agua es cristalina, de color turquesa, y puedes bañarte incluso por la noche o bajo la lluvia. La temperatura es ideal. 
A dos metros de la orilla pueden verse enormes tortugas y peces, de todos los colores y formas, nadando sobre arrecifes de coral. 
Recuerdo que un día, buceándo, me agarré al caparazón de una de esas tortugas gigantes, y me arrastró durante diez minutos. 
Nos encantó nadar en esas aguas cristalinas, sin nada de polución. Y, un día, Rossetta y yo pasamos tres horas seguidas sin salir del agua
Pusieron a nuestra disposición un coche con chofer para llevarnos a las playas.
Los mayordomos nos traían cada día frutas y botellas a las villas.  Y disponíamos, también, de uno de esos vehículos eléctricos de campos de golf, con otro chofer, para llevarnos a la piscina o a los restaurantes.  
En este Resort se disfruta de una tranquilidad, una privacidad y un silencio, solo roto por el canto, los gorjeos y los graznidos de aves exóticas. Maia es el sitio ideal para los viajes de novios. 
Además de los estilismos que hice para algunas fotos, nos hicieron posar como modelos en varios sitios.
Maia es salud, para el cuerpo y para la mente. Su Spa es un refugio paradisíaco diseñado para renovar energías.
Nos hicieron varios masajes, uno a cuatro manos, y tratamientos de belleza, llevados acabo por verdaderos profesionales, en su mayoría asiáticos, que tienen una sensibilidad muy especial.
Cada tarde, el mayordomo, a mi servicio, echaba pétalos de flores en mi gran bañera exterior, y encendía muchas velas. 
 Y yo me surmegía para ver las magníficas puestas de sol.
Nos gustó mucho visitar el Jardín Botánico.
Los restaurantes
de Maia ofrecen una variada gastronomía, que va de la francesa contemporánea, a la mediterránea, la criolla y la asiática. 
La materia prima es fresquísima, y especialmente el pescado y el marisco. Visitamos el mercado y, allí, hice varias fotos de productos.
Y fue maravilloso cenar a la luz de las velas, junto a la orilla del mar.
Después de pasar una impresionante semana en
ese maravilloso paraíso terrenal, regresé a España con las pilas muy recargadas.  Muchísimas gracias. MAIA, I love you!!!

Fotos: Abel Echeverria, Immersive Images y Carlos Martorell.