Mostrando entradas con la etiqueta putas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta putas. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2018

SEXO, DROGAS, DESMADRE Y CHUNTA-CHUNTA EN "IBIZA", DE NETLIX

Soy un enamorado de Ibiza porque la conocí en los años 60. Ayer ví en Netflix la asquerosa y horrorosa película "IBIZA".
(Hice fotos con mi móvil mientras veía esta mierda).
 Este, con cara de tonto, es el director Alex Richanbach
Estas tres son las protagonistas imbéciles.
La jefa de un despacho de Nueva York envía a la protagonista a Barcelona, para contactar con la empresa "Disfruta Sangría".  Le dice: "Usa tu energía. Me refiero a tu vagina... Los españoles son unos salidos".
 Estas dos amigas pasotas, drogadas y bebedoras, se apuntan al viaje. Beben todo el rato y solo hablan de follar y de poyas. La negra dice: "Yo miro las salsichas y los paquetes de los viejos. ¡Son vintage!".
 Durante el vuelo de NY a Barcelona solo hablan de ligar y follar.
Aterrizan en Barcelona y van en taxi al hotel. 
La negra fuma un porro. Y su amiga le pregunta de dónde lo ha sacado. La negra le contesta: "Me ha vendido la droga el taxista. ¡Es normal! ¡Esto es Barcelona!"
 La protagonista se ha ido a trabajar. Las emporradas flipan en el hotel. Y dicen que en los hoteles hay manchas de semen por todas partes.
Usan una luz ultravioleta y ven manchas de semen por todas partes.
Por la noche van a una discoteca bebidas y colocadas.
A la protagonista un cretino le pinta una poya en la cara.
Al DJ le hace mucha gracia y la invita a la cabina. Ella enloquece y se lo quiere ligar.
 En la discoteca conocen a un catalán rico y degenerado que las invita a un party-orgía en su mansión.
 Allí comen sushi sobre un cuerpo desnudo.
Les ofrecen coca y éxtasis.
La negra se folla a uno en un jacuzzi, y la esposa celosa llega con un cuchillo y se lo quiere clavar. 
La protagonista se entera de que el DJ que tanto "le mola" pinchará en Ibiza. Se escaquéa del trabajo y vuela a Ibiza con las amigas. En el vuelo beben y se entrompan con unos tipos.
Y se desmadran totalmente.
¡El colmo de la estupidez es esta imagen aérea de la "ciudad de Ibiza"!
Casi toda la película está filmada en Serbia y Croacia.
Ya en Ibiza, un taxista, con aspecto de delincuente, conduce fumando un porro. Y les presenta a su sobrina, que es una gogó cocainómana que baila en la discoteca en la que pincha el famoso DJ.
 La gogó colocadísima conduce un rato cegada por un pañuelo.
Y hace trombos con su coche.
 Llegan totalmente pasadas a la discoteca.
 En la discoteca beben y beben y vuelven a beber...
La gogó les da éxtasis a las tres. El colocón es total.
La gogó lleva a la protagonista a ver al famoso DJ.
 El DJ se la lleva a su casa.
Acaban en el jacuzzi bebiendo y con más colocón. 
Ella tenía que volar a Barcelona para su encuentro con los empresarios, pero se queda totalmente dormida y pierde el avión.
De regreso en Nueva York su maleducada y borde jefa la despide.
 La protagonista le hace una doble peineta e insulta a su jefa.
¡Fin de la historia!
¿ES ESTA MIERDA UNA REALIDAD DEL CONSENTIDO PASOTISMO EN ESPAÑA?
¿DEBERÍA EL GOBIERNO FRENAR UN POCO ESTE DESMADRE TURÍSTICO?
 En 1967 fui Jefe de expedición de un viaje de tres días de la discoteca Bocaccio a Ibiza.
Ahora me dicen que "Yo sembré la semilla del mal".

jueves, 11 de febrero de 2016

UN POCO DE HUMOR. QUE MUCHA FALTA NOS HACE...

El ansia, la avaricia y la soberbia de los políticos corruptos que amasan enormes cantidades de dinero ilegalmente, robando al contribuyente, me dan mucho asco y me enfurece.
 Las constantes noticias de corrupción son una auténtica mierda.
Tuve respeto por alguno de ellos, y ahora me dan ganas de vomitar.
 ¡Es que los corruptos tienen muchos huevos!
 Muchos más que todos los escoceses juntos...
Las profesionales del sexo están hartas de que siempre se las relacione con los malditos corruptos.
Suerte que algunos, como Forges, convierten el nefasto tema en humor. Porque HUMOR, además de trabajo y honradez, es lo que necesitamos.
La falta de inteligencia y de cultura es otro de los grandes problemas de este siglo.
Muchos creen que teniendo Google ya no hace falta cultura. La adicción a los móviles, al Ipad y a las redes sociales ya empieza en la más tierna infancia.
Ya no hay infancia. Hay Iphoncia. Hay que rebajar la edad de la Ley del Menor.
Hay quienes no pueden dejar el ordenador ni haciendo sus necesidades.
Reconozco que a mí también me pasa algunas veces... Sorry.

Ya nadie hace caso a las señales de "Prohibido".

Este mendigo ponía en su Facebook: "Oy no e komido". 
Y un gracioso le contestó con esta foto: ¡A comer!
Y un pasota, desde Ibiza, le envió esta imagen de un empacho.
Siempre me he preguntado dónde hacen sus necesidades estos pobres indigentes que duermen tirados por los suelos.
Deben de soñar con lugares idílicos como este.
Si yo fuese rico, tendría una Fundación que regalaría WC portátiles a los sintecho.
 Los indigentes tienen la suerte de que se ha puesto de moda la barba. Pero tienen la desgarcia de que, a la vez, está de moda la depilación corporal.
Los privilegiados, que aún no estamos durmiendo por los suelos, los utilizamos para sentarnos en ellos, y pensar en cosas bonitas...
El cerebro del ser humano es fascinante. Y eso que tan solo usamos una pequeña parte.
Pero uando tan solo esa tan pequeña parte, superamos con creces, en inteligencia, a los animales.
Lo bueno es que los animales no generan basura, y el Homo Sapiens, convertido hoy en Homo Whatsapiens, está destrozando el planeta.
Me da miedo que, debido a la fama internacional de Ibiza, y a que nadie quiere ir de vacaciones a un país musulman, la isla muera de éxito.
Debido al cambio climático, a la polución, a vivir bajo una nube de wifi, a la comida basura, etc., se están produciendo extrañas mutaciones genéticas.
Y se están dando casos de malformaciones, debido a un continuo tecleo con los dedos.
Así son los ataúdes de moda para la generación adicta al tecleo.
Y así serán, dentro de poco tiempo, los funerales.
Al final me digo: ¡A tomar por el saco! que la vida son dos días.
 Después de hacer el besugo con este post, me despido con un beso, pero sin lengua.