Hace varios días asistí al estreno del musical "A", de Nacho Cano, producido por José Manuel Lorenzo.Unos minutos antes de comenzar la función, el Relaciones Públicas Fernando Porcar me llevó al camerino para saludar al autor, a quien no veía desde la presentación de su obra, en los teatros Canal de Madrid.
Allí, junto a Nacho y a Fernando Porcar, estaba mi también querido amigo José Manuel Lorenzo, productor del musical. Los tres son asiduos del verano ibicenco.
En "A" se cuenta la historia de un extraño niño, que nace con dotes muy especiales para el canto y la música. El niño ha recibido el encargo de erradicar de este mundo, que no es el suyo, el materialismo y la codicia.
Mucho menos especial es la humilde familia en el que ha nacido este misterioso personaje. La familia la forma un grupo de gitanos muy pintoresco, ruidoso y de muy baja estracción social, que llegan a amasar una fortuna gracias a las cualidades musicales del tan especial niño. Cuando cesan sus griteríos de convivencia, los gitanos cantan maravillosamente bien.

Hay momentos espectaculares, sobre todo en la segunda parte, y dignos del Cirque du Soleil. José Manuel Lorenzo invitará a promotores de distintas ciudades extranjeras para exportar el musical a otros países.

En esta compleja obra aparecen personajes del mundo submarino, volando sobre el escenario.
El elenco lo componen 14 actores y cantantes, 12 bailarines y 8 músicos. Antes de caer el telón aparece Nacho con su teclado y el público no cesa de aplaudirle.
Al terminar en Barcelona, el musical emprenderá una gira por ciudades de España, y también saltará el charco para actuar en ciudades de los Estados Unidos y América del Sur.