El que fue el cine Astoria, durante mi infancia, es hoy un espectacular restaurante-bar, del Grupo Costa Este, en la calle París, 203 de Barcelona. El arquitecto Pepe López ha colaborado también en esta obra, y es remarcable su diseño del techo.
Para Estrella Salietti el minimalismo y el predominio del blanco y el negro ya no están de moda.
Como un altar eclesiástico, la mesa del DJ preside el restaurante, delante de la zona VIP.
En el Astoria predominan el dorado y el rojo. En la platea pueden servirse hasta 200 cubiertos.
En el antiguo anfiteatro del cine hay mesas y barras para tomar copas.
Quiero felicitar a los hermanos Bordas, del Grupo Costa Este, pues no paran de inaugurar locales y restaurantes. Aquí estoy junto a Ramón Bordas, la noche en que organicé la fiesta "I love dancing", en su local Opium Mar.
Paseándo por Madrid ví la nueva joyería Rabat, en la calle Serrano, 32. Y entré a conocerla. La joyería es obra también de Estrella Salietti.
El espacio de la entrada está circundado por vitrinas llenas de todo tipo de relojes de las marcas de más calidad.
Grandes centros de flores enmarcan el mueble de la recepción.
Un espectacular reloj preside la sala principal.
En el fondo de la joyería hay dos grandes ventanales que dan a un luminoso jardín.
La barra de bar, para los que esperan a ser atendidos, ya es un clásico en todas las joyerías Rabat.
Algunos colores muy vivos, como el de esta silla, rompen con el oro y el plomo.
Esteban Rabat me mostró su nueva joyería, y ví muchas y muy importantes marcas en las vitrinas.
Me fijé especialmente en la vitrina de Tiffany. Porque, en muy pocos días, yo organizaré la inauguración de la joyería Tiffany en el Paseo de Gracia de Barcelona.
En otra vitrina vi los relojes de Cartier, marca para la que he organizado varios eventos.
Bulgari, Audemars Piquet, Richard Mille, Vacheron Constantin, Omega, y muchas otras marcas de prestigio ocupan las vitrinas de Rabat.
Y también valiosas joyas de diseño Rabat.
Qué poco me imaginaba yo, en 1983, cuando elegí a Estrella Salietti como colaboradora para redecorar el restaurante Finisterre, que acabaría decorando tantos locales y casas particulares.
El restaurante Finisterre fue, durante muchos años, el más importante restaurante de Barcelona. Lástima que, debido a una falta de entendimiento entre la dirección y la propiedad, cerró después de muchos años de gloria.
En 1985, Estrella y yo nos asociamos de nuevo para decorar el, entonces muy novedoso, bar de copas Soho Café. Después Estrella empezó su brillante carrera en solitario.
Rosa Esteva y su Grupo Tragaluz tampoco descansan. Aquí Rosa está junto a su hijo y colaborador Tomás Tarruella.
Hace pocos días se inauguró El Mordisco, obra de la genial decoradora Sandra Tarruella, que también es hija de Rosa Esteva.
A la entrada del restaurante hay una tienda gourmet.
El éxito de El Mordisco no me sorprende, pues pertenece al Grupo Tragaluz, que siempre acierta.
Preside la zona principal un bodegón, de grandes proporciones, obra de Mariscal.
El Mordisco, ubicado en el Pasatge de la Concepció,10, es un restaurante alegre y muy luminoso.
Hay una zona que me recuerda mucho al Tragaluz.
En un piso superior hay un bar-salón, con chimenea, para que no se le haga larga la espera a los clientes, pues en El Mordisco no se puede reservar mesa.



















