lunes, 25 de mayo de 2020

UNA IBIZA SIN TURISMO. UN MAR MARAVILLOSO

A más de 30 grados de calor, y con las gafas empañadas, a la gente le resulta insoportable ir con mascarilla.
 ¿Es verdad o es otra fake news?
 ¡Mi primer baño ha sido fantástico! En solo tres meses sin cruceros, yates ni turismo de masas, que lo polucionan todo, las aguas están impolutas.
 Espero que esto no ocurra en Ibiza este verano.
Una persona dice estar fabricando estas cintas para marcar distancias.

Espero que, este verano, no tenga que recoger "Covid-basuras" por las playas.
Esta es una playa del Algarve, en Portugal.
Y así han ordenado esta playa de Grecia. 
Debido a las normativas para bañarse en las piscinas públicas, se están vendiendo muchísimas piscinas portátiles.
Tomé un café en silencio total. Antes había Djs en chiringuitos y restaurantes. El lujo, ahora, es el silencio y el espacio.
En Francia, esta mujer lleva sujeta a su cabeza una barra de madera para que respeten la ditancia obligatoria.
Una enfermera, en Rusia, se atrevió a trabajar vestida así.
Pronto empezaré a ir a mi gimnasio Bfit. No creo que esté lleno de mamparas como en este de Japón.  
Yo me he dedicado a hacer algunas chapuzas caseras.
Y me encantó dar de comer a unas gallinas.
Me recordó los maravillosos años que pasé en mi casa de campo, sin electricidad, en San Carlos.

lunes, 18 de mayo de 2020

"WHITE LINES" UNA ESCANDALOSA SERIE SOBRE IBIZA

Debido a los encierros por el maldito Coronavirus veo muchas películas y series de televisión.
Ayer empecé a ver "White Lines" (con líneas de cocaína incluso en el poster). La imágen de Ibiza esta vez degradada al máximo.
Empieza la serie con la entrega, por mar, de una alijo de cocaína a un Dj traficante. En su casa se le rompe uno de los paquetes.
No se da cuenta de que, al arrastrar el alijo, ha dejado un largo y ancho reguero de droga en el suelo. Mucho más largo del que se ve en la foto, tomada con mi móvil en la TV.
 La serie trata de una mujer inglesa que vuela a Ibiza para averiguar quién mató a su adorado hermano Alex, que resulta ser un Dj loco, masoquista y muy degenerado.
La serie tiene trozos muy fuertes y trozos muy aburridos. La recomiendo a los amantes de Ibiza para que vean la horrible inmágen que dan de la isla.
La esposa del Dj traficante se dedica a organizar fiestas con orgías para ricos. Empieza el show con profesionales y los invitados se van lanzando sobre el grupo.
Las fiestas son un desmadre sexual con todo tipo de drogas.
Uno de los personajes es dueño de nueve discotecas en Ibiza. Para conseguir que un Dj confiese, lo tortura atándolo a un montón de altavoces. Y otro Dj va subiendo los decibelios para torturarle.
Esos monótonos sonidos, a todo decibelio, le acaban reventando los tímpanos. Me encanta que conviertan el "chunda chunda" en una forma de tortura. ¡Para mí lo es! No pasa de moda desde el año 90, porque sirve para propiciar el subidón de las drogas de diseño.
La madre del dueño de las discotecas es una millonaria con avión privado, y masturba a un cura de Ibiza, que está encantado.
Por suerte, de vez en cuando, muestran algunas bellas imágenes de la isla, pero luego esa "Ibiza" es todo Mallorca.  
Seguiré viéndo la serie hasta averiguar quién asesinó al Dj Alex, a pesar de que muestra una Ibiza super degenerada.
En un capítulo, en casa de los dueños de 9 discotecas, dicen: "Ha llegado el Sr. Martorell. Hay que empezar ya la reunión". ¡Me hizo gracia!
Por suerte yo disfruto de otra Ibiza. Ayer estuve comiendo en la fantástica casa de mi amiga italiana Isabella Gnechi.
El campo, con lluvias y sin polución aérea, está precioso. Y pudimos comer nueve amigos sin separaciones.
En un restaurante de Estados Unidos separan a los clientes con maniquíes.
Gracias Carlos y Carmina Sentís por regalarme este cesto ibicenco lleno de frutas de vuestro huerto.
Si no cambia esta ley no creo que tengan ganas de venir a España.
Envío un muy fuerte abrazo a Ana y a Alessandro.
Como es lógico, no contestaban a los móviles. Solo pude hablar con Javier, el hermano de Ana. Una pérdida horrible y en el peor de los momentos.

miércoles, 13 de mayo de 2020

UN POCO DE HUMOR Y LA REALIDAD EN IBIZA

Es increible ver el puerto de Ibiza vacío. En Semana Santa ya empezaban a llegar muchos yates impresionantes.
Esta foto que hice del puerto podría ser de hace dos siglos.
Victor Fisas acaba de comprar mi novela y me envía esta foto. Estaba en el Croissant Show. Fase1: Están abriendo algunos bares y restaurantes con grandes espacios entre las mesas.

 En Amsterdam han encontrado la solución al problema.
Sorprendentemente, se permite que los aviones vayan a tope de pasajeros. En China y en Corea del Sur ya hay rebrotes.
Se nos permite visitar a amigos y familiares, pero hay mucha paranoia. Así nos recibió una amiga en su casa.
Mucha gente prefiere seguir confinada.
Sigo sin poder bañarme en las aguas limpias de Ibiza.
Quiero ir a bañarme antes de que me encuentre con esta basura.
 Y no quisiera encontrarme con las playas en este estado.
Normalmente, para llegar a mi casa en la ciudad vieja, me cruzaba con muchísima gente.
Ahora solo me encuentro cacas de perro, que la gente incívica no recoge.
Muchos guantes acaban tirados por los suelos.
 El Periódico de Ibiza ha publicado esta foto, que yo hice como una broma.
 
Y ahora se están diseñando todo tipo de mascarillas publicitarias.


No podré hacer la fiesta Flower Power VIP de PACHA. Ni otras dos que tenía previstas. Las discotecas no abrirán este verano, según dicen. ¡Qué mierda!
 Será un verano muy difícil para los que quieran venir a Ibiza.
Yo tengo muchas ganas de volver a ver a todos mis amigos, con los que solo me he relacionado por teléfono.