lunes, 12 de noviembre de 2012

MI PRIMER DESNUDO FEMENINO


España, en el año 1955, era pobre, gris y triste.


Eran los tiempos de la peseta con la cara de Franco.



Entonces me fascinaba un nuevo vehículo: la Vespa.


 La televisión no llegaría hasta 1956, y escuchar la radio era imprescindible.



Los futbolistas eran la imágen de la masculinidad. No como ahora, que hay muchos "metrosexuales" obsesionados por la Moda, la fiesta, y el ligoteo con modelos y famosillas.


Los niños leíamos tebeos. Lo que ahora llaman comics.





Los mayores leían la sarcástica revista La Codorniz.


El cine era religioso o muy mojigato.
Se censuraban las películas. Muchas no llegaban nunca a proyectarse.


La tijera de los censores era mucho más dura que la utilizada hoy día para los recortes económicos.

La censura consideró que el cuerpo de Lex Barker (que estuvo casado con Tita Thyssen) podía incitar a los jóvenes al homosexualismo, y la primera película "Tarzán" se catalogó no apta para menores. 


El desnudo estaba totalmente prohibido en revistas, e incluso en las tapas de los discos, en los que la desnudez se camuflaba.


Yo estaba a punto de cumplir 11 años. Era un niño muy tranquilo, observador, detallista, que disimulaba su precocidad, como táctica de defensa frente a los adultos



Por entonces nunca había visto el cuerpo desnudo de una mujer. Eso estaba totalmente prohibido en España.


Un día vino a comer, a nuestra recién estrenada casa de la Travesera de Gracia de Barcelona, un señor muy serio, con su hija, recién llegados de Buenos Aires. 
Este señor quería consultar algo muy importante a mi padre (aquí en la foto), que fue una eminencia internacional, en el campo de la cirugía cardiovascular.


Mientras mis padres estaban en el comedor con aquellas visitas, yo me colé, a gatas, en el salón para comerme los restos del aperitivo. (A los siete hermanos no nos estaba permitido sentarnos a la mesa cuando había invitados). 

Sobre una silla había un maletín entreabierto con varias fotos de una joven mujer rubia. En una de esas fotos la mujer estaba desnuda, y parecía dormida. ¡Fue mi primera visión de un desnudo femenino!
 

Al día siguiente, en el Colegio Luis Vives, durante el recreo, fuí el centro de atención de todos los alumnos. Les conté, con todo lujo de detalles, lo que había visto en el interior del maletín: ¡A una mujer desnuda!


Años más tarde, escuché a mi padre contar que, un día, el Dr. Pedro Ara, el famoso embalsamador de Eva Duarte de Perón, le había consultado un tema sobre vaciado de arterias y venas, que luego rellenaba con parafina. El Dr. Ara le enseñó varias fotos del proceso de embalsamación, que llevaba en su maletín.


Evita Perón era aquella mujer rubia y desnuda, que parecía dormida, pero que, en realidad, estaba momificada.


El 26 de julio fue el 60 aniversario de la muerte de Eva Duarte de Perón.
Yo estaba en plena temporada de Ibiza, y no pude escribir sobre ello.


La mítica esposa del General Perón, muerta y embalsamada, había sido la visión de mi primer desnudo femenino.


Las masas la veneraban. (En esta foto parece la DJ de una macrofiesta de la actualidad).


En 1952, con tan solo 33 años, un cáncer acabó con su vida. Y su cuerpo fue embalsamado. Pedro Ara consiguió, en tan solo una noche, el efecto "cuerpo dormido", indefinidamente incorruptible. Ara vivió practicamente junto al cadáver, cuidándolo en la CGT hasta el año 1955.


En 1949 Evita visitó España, y fue recibida por los Franco.


En la Plaza de Oriente se concentró medio Madrid para verla y jalearla.


Aprovechándo su viaje a Europa, visitó al Papa Pio XII en el Vaticano.
Las increibles trapisondas, líos y embrollos, acaecidos al cadáver de Evita, se cuentan en esta novela, que recomiendo efusivamente.



En 1971, el cuerpo embalsamado de Evita fue exhumado en Milán y enviado, en bastante mal estado, a la residencia madrileña de Juan Domingo Perón e Isabelita. Allí permaneció durante tres años.
En 1974, Domingo Isaac Tellechea limpió y restauró el cadáver.


Finalmente, en 1976, el tan trajinado cuerpo de Eva Duarte de Perón recibió cristiana sepultura en el cementerio La Recoleta, de Buenos Aires. Descanse en Paz.

18 comentarios:

Juanma dijo...

...me imagino el lío en el colegio en aquellos tiempos...mi generación tiró de cine...la Cantudo en "La Trastienda"....la peli era bien mala pero por una escena aguantabas el tostón.

Por cierto una foto de jugadores blanquiazules no hubiera sobrado...

Saludos

Carlos Martorell dijo...

JUANMA: Para que estés contento ya la he añadido. No ha sido fácil encontrar esa foto. Un abrazo.

Laurita dijo...

Carlos! pero cuanto me gusta leerte, me quedo embobada. Me encanta como lo cuentas, no me imaginaba ni por asomo al leer el título que tu primera visión de un desnudo femenino fuese Evita Perón, ni tenía ni idea de todo lo que has contado. Ya te he comentado en alguna ocasión que disfruto con las fotos antiguas, la tuya de pequeñito es genial. Gracias por trabajar tan bien!por cierto, no me olvido, ¿como va el pie? Un beso!

Merche Pallarés dijo...

¡Qué recuerdos de mi infancia española! Sobre todo de "Marcelino pan y vino" y lo de que los niños no podíamos comer con los mayores. En la cocina con las criadas (aunque éstos condumios eran más divertidos especialmente cuando nos contaban cuentos de sus pueblos, especialmente de miedo). Recuerdo que a los 7 años no entendía qué era un "matrimonio" y cuando lo averigüé quise que tanto mi tata Ramoni como la cocinera Maripi se casaran para que siempre estuvieran juntas y con nosotros, claro.
Qué pasada que la primera mujer que vieras desnuda fuera Evita embalsamada... Ja,ja. Eres un caso, Carlos... Besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

LAURITA: Me encanta embobarte!!! Un abrazo.

Carlos Martorell dijo...

MERCHE PALLARÉS: Una Tata soriana vivió en casa con mi familia 30 años. Nos cuidó a los 7 hermanos. Yo a los 5 años decía que si me obligaban a casarme solo lo haría con ella. Un abrazo.

Folk dijo...

Me quedo con la parte en que has colgado portadas de tebeos, es triste que los tebeos sean algo que haya desaparecido de los quioscos, hoy el asunto tira mas hacia los "Mangas" o "Novelas graficas", pero yo me sigo quedando con aquellos míticos tebeos de Bruguera, Editorial Valenciana,el TBO etc... durante unos años me dediqué a dibujar y escribir tebeos que es una palabra que me gusta mas que comic, y aun pienso que los tebeos podrian resurgir en los quioscos...

La juventud de hoy con tantas consolas y cosas así, en mi opinion se pierden el encanto que tenía leer tebeos...

y eso que la sociedad actual genera cada dia temas que serían interesantes verlos en los tebeos con personajes creados hoy, pero hoy los quioscos entre revistas del corazon y fasciculos varios parecen no dejar lugar al tebeo...

por lo demas tu post excelente, como siempre...

Saludos...

Mª Trinidad dijo...

Entrañable y bien documentado post, SR. Carlos Martorell, ha definido una época de aquí y no tan lejana, las imágenes son buenas, pero más sus frases correspondientes.
Muchas gracias por compartir, con nosotr@s, esos momentos.
Un cordial saludo.
Mª Trinidad.

Carlos Martorell dijo...

Mª TRINIDAD: Muchas gracias a Ud. Un abrazo.

Wenceslao Eduardo dijo...

Ya tubiera yo la habilidad o el Don que tienes para escribir, también me he quedado con ganas de escribir lo que sentíamos por aquél entonces aunque yo soy mayor que vos, jeje, pero me he dicho, quién va aquerer leer lo que te pasaba a tí por la mente a esa edad, aunque si lograra describirlo como tu es un deleite. Bueno y ahora queda cuando ví yo miprimer desnudo femenino, si te digo la verdad tenía ya 11 años y fue en el museo del Prado, jeje sí exacto La Maja, porque la vestida la había visto muchas veces sí...Leía TBOS y como mi primo y yo teníamos que quedarnos en la portería de mi tía muchas horas pues imagínate...luego leía La Codorniz todas las semanas, más tarde EL Pueblo de Emilio Romero, el YA, el ABC, en este me solté a leer años antes, etc... Un saludo y salud para seguir escribiendo...

Wenceslao Eduardo dijo...

Se me han juntado varias frases, perdón: a querer, mi primer, esto de los teclados que son más rápidos que yo...jeje, saludos de nuevo.

Carlos Martorell dijo...

WENCESLAO EDUARDO: A pesar de estar cadáver y embalsamada, prefiero Evita a la Maja desnuda. Aunque el Prado, como marco para una primera visión, resulta mejor que una vieja cartera. Un abrazo y muchas gracias.

SOL dijo...

Menos mal que esa mujer dormida era Evita Perón,jajjajaa,qué guapo y que cara de formalito tenías;)
Soy de la cosecha del 55, sí un año gris.
Un abrazo!

Carlos Martorell dijo...

SOL: Tienes razón. Yo era muy formal. Un abrazo.

alba dijo...

Esta historia tuya es increible!!
Un abrazo

alba

Carlos Martorell dijo...

ALBA: Mi vida está llena de historias curiosas y divertidas. Un abrazo.

paola dijo...

Me encantan los recorridos por esos años en Europa, no puedo creer ese hotel lo hermoso que es.. ojala pueda conseguir apartamentos en buenos aires con este nivel de diseño arquitectónico. Hay fotos del Adler de hoy en día?

Carlos Martorell dijo...

PAOLA: Las fotos del Adler son actuales. Un abrazo.