
El restaurante Las Dos Lunas es toda una institución en Ibiza. La casa, de estilo cubista ibicenco, fue originalmente una tienda de antiguedades, hasta que en 1981 Massimo Lucarini la convirtió en un restaurante italiano.
Cada año, cuando aterrizo en Ibiza para iniciar mi temporada estival, voy a cenar a Las Dos Lunas, para saludar a la numerosa familia Lucarini.

Conocí a Massimo hace unos 30 años, y somos muy buenos amigos. Su esposa, Almudena Robles, por quien siento una especial simpatía, ejerce impecablemente de
maitre, y sus hijos también ayudan en el restaurante.

Siempre he admirado el sentido estético de los italianos, y Las Dos Lunas es un buen ejemplo de ese buen gusto y refinamiento.
La terraza-jardín, cercada por clásicos muros de piedra ibicencos, está muy bien decorada. Y salta a la vista que Massimo Lucarini tiene, lo que llaman, "mano verde", pues el jardín está lleno de diferentes plantas de flores aromáticas, y árboles perfectamente cuidados.

Las Dos Lunas es uno de esos restaurantes donde "ver y ser visto". No hay noche en que uno no se encuentre cenando allí a gente guapa, o a celebridades nacionales e internacionales del mundo de la política, la gran empresa, el cine, la aristocrácia, la moda, la música o el deporte.

A lo largo de todos estos años he visto, cenando en esta terraza a las personas más importantes de la isla, y a personajes Vip como Roman Polanski, Mijail Barishnikov, Migg Jagger, Paulina Rubio, Valentino, Gianni Versace, Giorgio Armani, Giacopo Etro, Ricardo Bofill, Angel Nieto, Elle Macpherson, Kate Moss, Julian Schnabel, Naomi Campbell, José Mª Aznar, Txiki Benegas, Claudia Shiffer, e incluso a nuestro Rey, a la Infanta Elena, o a la Princesa Maria Gabriella de Saboya, entre muchos otros que harían esta lista interminable.
En la llamada "Mesa Real", estratégicamente ubicada, suelen cenar estas importantes celebridades.

En este restaurante se celebran también muchos banquetes y fiestas privadas. La terraza dispone de algunas mesas de gran tamaño, adecuadas para servir a grupos numerosos.

Y dispone también de rincones muy íntimos y acogedores.

Pintura vanguardista y esculturas clásicas forman parte de la decoración.

Mientras los clientes esperan para ser conducidos a sus mesas, pueden esperar en el confortable bar.


O visitar la boutique de Giada, una de las hijas del matrimonio Lucarini.


A pesar de que la temporada ibicenca es cada vez más corta, no hay vacas flacas para este importante restaurante italiano.


En Las Dos Lunas se sigue encontrando a faltar la presencia impecable del tristemente desaparecido Carlos Ereñu, que conocía y atendía con gran señorío a todos los clientes. Algún día nos acostumbraremos.

En la foto Carlos Ereñu y Elle MacPherson.