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sábado, 5 de enero de 2013

2013 DEL LUJO A LA MISERIA


Una amiga, asidua a visitas y a compras en mercadillos, me llevó a los Encants Vells, en la Plaza de las Glories de Barcelona.


Todavía no creo lo que vieron mis ojos. 


Me pareció estar en un zoco árabe muy pobre, ya que los gitanos que vendían allí, desde siempre, han desaparecido prácticamente, y han sido sustituídos por magrebíes.


Mucha gente que solía pasear y comprar en centros comerciales,  tendrá que acabar comprando en mercadillos, como los Encants Vells, en este año 2013.


Quiero mostrar los contrastes con las fotos que hice allí


Muchas tiendas de artículos electrónicos han cerrado en el 2012.


Esos productos se encuentran ahora en mercadillos.


Las tiendas de ropa nupcial venden los vestidos de novia perfectamente expuestos, y a precios muy caros.


En los Encants Vells se venden vestidos de novia, arrugados, apelmazados y amontonados, por solo 20 €.


En muchas tiendas, que ya han cerrado, se exponían los productos en perfecto orden.


Aquí el desorden es espectacular. Casi artístico. Esta pirámide de hormas, por ejemplo, podría venderse carísima, como una instalación en la Feria Internacional Arco de Madrid.


Muchas personas ya no podrán permitirse comprar pieles.


En este mercadillo se venden todo tipo de pieles. Regateando te puedes llevar una verdadera ganga.

El regateo en los mercadillos es imprescindible. Si te piden 50 €., tú contestas: ¡10! Y acabas pagando 30. "Ni pa tí ni pa mí".

En fin de año se vende mucha lencería fina en color rojo. Una curiosa superstición...


Los supersticiosos del rojo de fin de año pueden encontrar esas prendas revueltas junto a biblias, relojes, viejos teléfonos y otros trastos.


En cualquier ferretería es fácil encontrar lo que buscas. Y los precios están a la vista.


En esta "ferretería", instalada sobre el asfalto, es difícil encontrar lo que buscas. Y el precio, para el vendedor, dependerá de la cara y el aspecto que tenga el comprador.


Cuando la gente no pueda permitirse comprar calzado de marca, tendrá que ir al mercadillo.


Aquí se venden zapatos, nuevos o usados, de todos los estilos.


El tema mercería es mucho más complicado.


Todo está revuelto y tirado por el suelo. No entiendo ni cómo se aclara el moro que vende en ese puesto.


Si te interesan las antigüedades y ya no te las puedes permitir, también puedes encontrarlas en este mercadillo.


Las antigüedades están un poco destartaladas, oxidadas y abolladas, pero los precios son muy asequibles. Y siempre está el regateo.


Los puestos que más me gustan son los super caóticos, que venden una mezcla que va desde unas bragas, a un marco de fotos, un cubo para fregar, o un juguete roto. 


El orden en los Encants Vells no existe.


Por eso los Encants Vells tienen tanto "encant". 


A este mercadillo solo le falta un bar-coctelería low cost.