Sentado en mi sillita pondré unos ejemplitos:

"Hoy iré a una playita a tomar el solecito con unos coleguitas".

"Me invitaron a una cenita".

"Como me he puesto unos kilitos he de comer muy poquito".

"Pobrecita. Tantas cenitas la llevaron al otro barrio. ¡Qué penita!".
"Hoy me depilaré con unas pincitas pues me han salido algunos pelillos".
"A ver si me ligo a una pibita y me la llevo a la camita".

"No he ligado. Me he tomado unas cañitas. Me he agarrado un pedete y me he ido a la camita".

Esta "amable" manera de hablar me parece un auténtico rollito.

Pero mucho peor es el habla cursi-tonti:
"Cari, porfi, dile a tu compi que es muy guapi, que el finde veremos con mis churris, que están en el insti, una peli de dibus, que anuncian en una publi en la tele, con un prota muy chuli. Me voy a la pelu. Adiós chati".