Mostrando entradas con la etiqueta cristobal colon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cristobal colon. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de enero de 2011

¡PROHIBIDO FUMAR!


La Ley antitabaco se ha implantado, con cierto retraso, en España. Y, como "Spain is different", se ha montado un follón de narices.




Algnos fumadores han caído en una profunda depresión.




Otros, indignados, están al borde del suicidio.




Se acabaron los tiempos en que se cantaba "Fumar es un placer" en bares, discotecas, restaurantes y lugares públicos.


En el siglo pasado, los americanos nos bombardearon con publicidades.




Fumar era muy glamuroso.




Hollywood promocionó mucho, con sus películas en blanco y negro, el vicio de fumar.




Si no fumabas, como las estrellas, eras un poco "raro".




Y yo no quise ser menos que los famosos actores de la gran pantalla.




Hasta nuestros ídolos del Rock se mostraban siempre fumando, como Jimmy Hendrix.



A los doce años me dieron mi primer cigarrillo. Un asqueroso "Bisonte", tabaco de una calidad ínfima. Me escondí en un cuarto de baño y, jugando a ser Humphrey Bogart, aspiré a fodo el humo del Bisonte. Acabé totalmente mareado y vomitando. Para mi organismo, y ¡gracias al cielo!, el tabaco resultó ser un veneno repugnante.



Pero como a los 18 años yo era un poco tonto, en sociedad, fumaba sin tragarme el humo, para hacerme el macho y el elegante...

En la foto estoy en Boccaccio junto a la que fue famosísima cantante Fraçoise Hardy, Mercedes Echevarría, y Salvador Dalí. Recuerdo que tuve que apagar el cigarrillo para ir en busca del ocelote que se le escapó a Dalí.




La tontería me duró hasta los 23 años. Aquí estoy fumando junto a S.A.R la Princesa Mª Gabriella de Saboya, que hasta el año pasado, en que dejó ese hábito, fue una fumadora empedernida.



A Cristobal Colón, los pobres e ingenuos indios de Guanahani, le recibieron medio en pelotas y con ofrendas, entre las que había unas hojas secas de tabaco, ofrenda ésta que a Colón le pareció un hierbajo.Tras clavar un crucifijo en la arena, y apropiarse de la isla para el Reino de Castilla y Aragón, la llamó San Salvador.



A finales del siglo XII, los aztecas fumaban hojas de tabaco para socializar.




Y hace unos 1.500 años, los mayas fumaban el tabaco en ceremonias religiosas y, lo usaban como medicina. Pues creían que las enfermedades las producían los malos espíritus. Y hacían fumar al enfermo, convencidos de que, expulsando el humo, expulsaban también a los malos espíritus.




Pero el verdadero responsable de todos los placeres y de todas las enfermedades generados por el tabaco, fue el marino Don Rodrigo de Xeréz. Cuando, en octubre de 1.492, desembarcó con Colón en la isla de Cuba, a la que bautizaron "Juana".

Don Rodrigo vio fumar a los indígenas unos tizones de hierba seca. Y se convirtió en el primer europeo en fumar tabaco.


 

De regreso a España, y en su pueblo natal, Ayamonte, Don Rodrigo se puso a fumar, sacando el humo lenta y placenteramente por la nariz y la boca, dejando atónitos a sus familiares y amigos.




Don Rodrigo de Xeréz fue denunciado por brujería y, el Tribunal del Santo Oficio de la Inqusición le condenó a 7 años de prisión. Sacar humo por la nariz y por la boca fue considerado una señal inequívoca de que estaba endemoniado.




Las salas y aparatos de tortura de la Inquisición eran terroríficos. Esa temible y nefasta institución de la Iglesia Católica, fue fundada en 1.478, por el dominico, y confesor de la Reina Isabel La Católica, Tomás de Torquemada, el Gran Inquisidor.




En este cuadro pintado por Eduardo Rosales, en 1.864, la Reina Católica, que consintió durante su reinado ese terror, dicta su testamento.  ¡¡¡Y nos quejamos de la Ley anti-tabaco!!!



Las naves de Colón, y de posteriores conquistadores, iban y venían de las Américas, donde saqueaban a los pueblos indígenas, y los hacían esclavos, obligándoles a convertirse al Cristianismo. Además del oro, la plata y otras riquezas, las plantas de tabaco llegaban también a España en esas naves.

Se cree que la palabra tabaco proviene de Tabasco, en Yucatán, donde los españoles iniciaron los primeros cultivos de esta planta.




Esta es la imágen de la detención del Emperador inca Atahualpa, en 1.532, por Francisco Pizarro. Una vez encarcelado, Atahualpa ofreció, a cambio de su liberación, una habitación llena de plata y otra llena de oro. A pesar de haber cumplido su palabra, fue ejecutado.




A Atahualpa se le ofrecieron dos opciones: bautizarse al Cristianismo y morir ahorcado, o no bautizarse y morir quemado en la hoguera, como un hereje. El inca optó por la primera, y fue ahorcado el 26 de julio de 1.533.

El peruano Luis Montero pintó el lienzo: "Los funerales de Atahualpa". Los españoles fuímos unos vándalos en las Américas. No sé cómo algunos latinos llaman a España "La madre patria"...



Pero, volviéndo al tema del fumetéo. En el Siglo XVI se puso de moda fumar cigarros y fumar en pipa. Fumaban las mujeres, y muchísimo también los frailes, que tanto habían demonizado el tabaco. Hipocresías de la humanidad.



Este es Jean Nicot, embajador de Francia en Lisboa, responsable de introducir el tabaco en Francia, en 1.560. La Reina Catalina de Médicis lo tomaba en polvo, y usaba hojas verdes de tabaco para curar las úlceras de sus piernas. El eminente científico sueco Carlos Linneo, para honrar la memoria del embajador francés, dió a todas las plantas de tabaco la denominación genérica de Nicotiana.




En 1.620 se fundó la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla. La primera fábrica en Europa, convertida hoy en Sede del Rectorado de la Universidad de Sevilla.



En el siglo XIX se produjo el más revolucionario de los fenómenos sociales: fumar tabaco. Y el mundo se llenó de adictos. ¿Y cómo se consigue que las personas se "enganchen" tanto al tabaco?




Pues añadiendo al tabaco todo tipo de sustancias químicas adictivas. Ahí está el gran negocio.




Mucho antes de prohibir el tabaco, los gobiernos tendrían que haber prohibido esos nocivos productos adictivos, que tanto daño han hecho, y están haciendo, a la salud de las personas.




Muchos se quéjan de la polución atmosférica mientras están polucionando sus pulmones con el humo del tabaco.




En mi generación se nos fomentaba continuamente el consumo del tabaco. Y en los últimos años se ha informado machaconamente de los peligros de la adicción al tabaco. Por ello me sorprende que haya tantos jóvenes, informadísimos, fumando como chimeneas.


Para los no fumadores, como yo, besar a una persona fumadora nos resulta igual que besar a un cenicero. Alientos fétidos, y piel y ropa pestilentes resultan muy desagradables para el no fumador. Y mucho peor aún para los que han conseguido dejar de fumar, que son muchos, y que suelen convertirse en grandes intolerantes con los fumadores.




Yo he perdido a muchos queridísimos amigos y familiares por culpa del tabaco. Soy una persona frágil que lucha incansablemente por su salud, y que no entiende como hay personas que la machacan sin piedad, y no solo por culpa del tabaco, pues hay otras adicciones mucho peores.





Por mi trabajo de Relaciones Públicas he tenido que inaugurar o hacer fiestas en muchas discotecas. Y en varias ocasiones he visto a mujeres embarazadas, copa y cigarrillo en mano. Me parece vergonzoso.



En muchas ocasiones los hijos han sido concebidos por unos padres adictos al tabaco. Y luego sale lo que sale... Hay que conseguir calmar tanta ansiedad y tanto estrés.




No es fácil dejar de fumar, pero no es imposible. Conozco a mucha gente que me decía que le era imposible dejar el hábito, pero el día en que un médico les diagnosticaba un cáncer, un enfisema o un infarto, paraban de fumar ipso facto.




Yo nunca he protestado por tener fumadores a mi lado, ni he dejado de ir a locales llenos de humo de puros y de cigarrillos. Pero ser fumador pasivo es algo muy desagradable.




Prohibieron fumar en los aviones. Muchos fumadores vuelan 22 horas a otros continentes, sin fumar, y no ha pasado nada. En el resto de Europa llevan ya mucho tiempo con estas restriciones al tabaco y están más que acostumbrados.

Aquí no se han hecho muy bien las cosas, especialmente por el tema de las inversiones que se hicieron en los locales para crear zonas de fumadores, por lo que se está generándo mucha polémica. Pero, fumadores y no fumadores, tendremos que acabar fumando juntos la Pipa de la Paz.



Todo sea por una salud mejor que, finalmente, es lo más importante de nuestras vidas.



Como he hecho mención en este post de la conquista de América, quiero recomendar efusivamente la película de Iciar Bollaín TAMBIÉN LA LLUVIA, que trata el tema del nefasto comportamiento de nuestros famosos conquistadores en tierras indígenas.