He pasado 24 horas en Formentera.
Lo primero que hago cuando llego a este pequeño paraiso es zambullirme en sus maravillosas aguas.
Al medio día tomé algo muy ligero en PEOPLE. Un diminuto chiringuito en S'Escull des Corsaris, Playa Es Pujols.
Luego cambié de playa. Y tomé café en el Beach Club 10.7, en Mitjorn.
Este verano Formentera cuenta con un nuevo restaurante, abiero todo el día.
MARLACA ha sido decorado por Mariano Concha.
Y allí fui a cenar, invitado por su relaciones públicas Ferrán Ribó.

MARLACA está en pleno campo, en la urbanización Paraíso de los Pinos. Es Mal Pas. Sant Françesc.
Me acompañaron dos asiduos del verano de Formentera, Montse Roqué y
Javier Velilla.
Hay una zona cubierta, otra descubierta y un chill out.
Junto a la entrada del restaurante está el Colmado, en el que se venden productos gatronómicos muy selectos.
Tras despertar en una casa ubicada en ese campo tan naïf y silencioso de Formentera, fui a desayunar a CHEZZ GERDI TAPAS.
Este nuevo y simpático local está en la calle Ramón Llull, 10, en Sant Françesc.
Mi sobrina Bárbara Martorell ha hecho una web: formenterainlove.com, para la que me pidió unas recomendaciones.
De regreso a Ibiza me sumerjo en la activa, imparable y algo agotadora vida social y de trabajo.
Ha llegado Valentino en su TM BLUE ONE.
Cené en CIPRIANI con Carmen Martinez Bordíu, que pasó solo unas horas en Ibiza.
Paris Hilton es una asidua de las noches de Ibiza.
En PACHA me presentaron al cantante George Michael.
Con tanto lío, a las salida de LIO, un Mercedes Benz, con 4 pirados dentro, hizo marcha atrás, y me pasó por encima del pie. Se acabó mi ajetreada vida por unos largos días.

































