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domingo, 23 de agosto de 2020

TRES DÍAS EN LA MARAVILLOSA FORMENTERA

Fuí invitado a pasar tres días en Formentera en casa de unos amigos.

Me instalaron en un muy agradable bungalow, con total independencia.

Me encanta cuando se respeta la estética de la isla.

Fui a comer al renovado restautante Es Codol Foradat, de Nandu Jubany

Paseando por Sant Francesc me iba fijándo en las decoraciones más típicas.

 Las boutiques están decoradas también con mucha gracia.

Yendo a embarcar, vi esta casa que me recordó a la que tuve en Sant Carles, durante 35 años. 

El barco de mis amigos está anclado en el Estany del Peix.

Nadar en estas aguas en un auténtico placer.

Siempre nado con trozos de pan para atraer a los peces a mis manos. 

Fui a visitar el aparthotel Paraíso de los Pinos.

Cenamos en Can Carlos, como cada vez que voy a Formentera.

Se come muy bien, y conozco del propietario, que estaba en Italia.

Me llevaron a conocer la Finca Can Marroig "Centro de Intrepretación de Ses Salines". 

La vocación de este centro es difundir e informar sobre los valores del Parque Natural.

A la salida del Centro, paseamos por ese bosque de árboles  retorcidos, que parecen enormes esculturas. 

 Por la noche cenamos con amigos en la casa de mis anfitriones.

La puesta de sol, con Es Vedrá al fondo, era espectacular.

 De regreso a Ibiza, recordé cómo navegaba yo a final de los años 60.

Yo soy el "hippy barbudo" en el centro de la barca.

 ¡Cuánto ha cambiado todo!

Tuve que regresar a Ibiza porque me esperaban dos periodistas para  retratarme y entrevistarme. Espero poder escaparme pronto, de nuevo, a Formentera.

lunes, 27 de enero de 2014

UNA BUENA DUCHA Y UN BUEN HOTEL

Harto de los continuos fallos y reparaciones de esta sofisticada cabina con cromoterapia, sauna, radio, chorros, y otras chorradas, decidí poner en mi casa una ducha tradicional.
En un par de días, Adriana Ribas, de Ribas & Ribas Arquitectos, me instaló esta ducha, con la que estoy encantado.
Comenté a los hermanos Soldevila, propietarios del Hotel Majestic, que tenía obreros en casa, y me ofrecieron una habitación en su hotel, recientemente redecorado.
Este edificio, de estilo neoclásico, está ubicado en el centro del Passeig de Gràcia, el mejor sitio de Barcelona. 
El hotel se inauguró en abril de 1918.
El Majestic ha sido recientemente renovado. Al llegar a la recepción avisaron a Santiago Martín, jefe de comunicación y relaciones públicas. Santiago consiguió que mi estancia fuese perfecta.
Esta última reforma integral del hotel ha corrido a cargo del equipo Denario Diseño y Arquitectura, bajo la supervisión del decorador Antonio Obrador.
La redecoración y redistribución se ha hecho respetándo la esencia histórica del edificio. Este es el Bar del Majestic.
El chef Nandu Jubany, incorporado como nuevo asesor gastronómico, ofrece una renovada carta de platos y vinos muy exclusivos. Me gustó mucho el "Canelón de aguacate con tartar de atún rojo".
En este magnífico espacio, de 650 m2, se celebran bodas, banquetes, presentaciones y reuniones de negocios.
El Majestic tiene 228 habitaciones y 47 suites.
El mobiliario es de estilo clásico, combinado con elementos modernos.
Predominan las tonalidades marrones, grises, blancas y beig.
En la 9ª planta hay siete penthouses, de unos 100 m2., con terrazas privadas. 
Estos penthouses están destinados a los clientes más sibaritas, que reciben un tratamiento VIP.
Esta era mi habitación. Debo dar las gracias al director Pascal Billard que me obsequió con una botella de champagne. Conocí a Pascal cuando era director adjunto del Hotel Plaza Athénée de Paris.
Al despertar, tomé esta foto desde mi cama.
 Después de una buena ducha fuí a desayunar al Drolma.
El Salón Drolma apuesta por unos desayunos, almuerzos y cenas basados en la cocina mediterránea, con productos de primera calidad. 
Todo supervisado por el equipo del chef  Nandu Jubany.
Cada mañana se puede disfrutar del Majestic Breakfast Experiencie.
Debo decir que es el mejor desayuno de la ciudad.
Durante los fines de semana, el Salón Drolma ofrece, abierto al público, el Majestic Brunch Experiencie.
Yo desayuné de maravilla, contemplando el jardín colgante. Y pude leer la prensa con una luz fantástica.
Luego me dirigí al business center.
Visité el gimnasio.
El SPA, en la última planta del hotel, ha conseguido por segunda vez la certificación de calidad SpaExcellence.
Corona el hotel esta terraza con piscina, y un mosaico obra del artista Philip Stanton.
Desde la terraza La Dolce Vitae (le han añadido una E) se pueden contemplar, de un solo vistazo, la Sagrada Familia, la Casa Batlló, la Torre Agbar o el templo del Tibidabo.
Contemplando la panorámica de Barcelona pueden degustarse, durante todo el dia, ensaladas, sandwiches, tapas, sushis, o la emblemática hamburguesa Majestic.
Salí encantado de mi efímera estancia en este hotel. Y llamé enseguida a la familia Soldevila para felicitarles.

Majestic Hotel & Spa.
Passeig de Gràcia, 68.
08007 Barcelona.
+34-93 4881717.