Que los políticos sean inteligentes, honestos y que estén cualificados para ejercer el poder.
Que no malversen el dinero público.
Que no haya más corrupción.
Que los delincuentes y corruptos vayan a la cárcel, y devuelvan el dinero robado o escondido en paraísos fiscales.

Que los banqueros y financieros tengan un poco de ética, para que no nos vengan luego con cuentos como "el banco malo".
Que la gente no viva con la soga al cuello, debido al paro, los recortes y los impuestos abusivos.
Que la Sanidad, hasta ahora tan profesional y ejemplar, no muera por culpa de tantos recortes.
Que se acaben los desahucios inhumanos. Pero que la gente no pretenda vivir muy por encima de sus posibilidades. Luego pasa lo que pasa...
Que no haya más personas mendigando, tiradas por los suelos en las calles.
Que baje el paro. Y que no haya parados fraudulentos. En este país impera la ley del menor esfuerzo. ¡Manda huevos!
Que exista, por lo menos, un periódico neutral, que nos cuente las verdades con imparcialidad, pese a quien pese.
Que la Justicia no sea tan lenta. Que sea igual para todos. Que no prescriban los delitos, y que los pudientes no se libren de la cárcel, a cambio de pagar una fianza.
Que la justicia no sea corrupta.

Que no haya más violencia de género.
Que se reforme la Ley del Menor. Hay delincuentes y asesinos en plena pubertad.
Que se castigue con rigor la pedofília y la pederastia. Y que no se consientan esos programas de televisión en que disfrazan de adultos a niños pequeños, para que canten y bailen en plan sexy, ante la mirada bobalicona de sus padres.
Que la adicción al móvil no empiece con tan solo dos años de edad.
Que se creen centros para ayudar a morir dignamente a quienes ya no quieran seguir en este mundo, como ocurre en clínicas suizas, como Dignitas.
Que la gente aprenda a divertirse sin necesidad de tanto botellón.
Que no haya tanta hipocresía con el tema de las drogas. Somos el país más consumidor de cocaína del mundo. España está llena de polidrogadictos, camellos y bandas de traficantes que cámpan a sus anchas.
Que pase de moda el fenómeno DJ, con su maldito y machacón chumba-chumba para pastilleros. Y que vuelva ya la buena música, compuesta e interpretada por músicos profesionales.
Esos sonidos monótonos, pasados de decibelios, dirigidos a un público colocado con drogas de diseño, parecen compuestos con los pies.
Que se controlen los aforos de todos los locales de España. Que no esperen a que haya muertes para ejercer ese tan necesario control.
Que vuelvan las relaciones afectivas y románticas. El abrazo es una fuente de relajación. Hemos pasado del "I love you" al "I fuck you", y se liga peligrosamente, con desconocidos, en Internet.
Que el cuerpo no sea lo más importante en las relaciones, para que las parejas y los matrimonios puedan durar algo más de dos años. Luego quedan niños de familias destructuradas, que sirven de armas arrojadizas para litigar.
Que sepamos envejecer con dignidad. Y que no se abuse de la cirugía plástica y de tanto pinchazo. Hay que saber parar a tiempo.
Que ejercitemos más el cerebro, tan lleno de posibilidades.
Que los pocos españoles, preparados con estudios e idiomas, no tengan que emigrar a países extranjeros.
Que no haya tanto fracaso y abandono escolar.
Que nos comuniquemos más por medio de la voz, y no solo por e-mail, SMS y WhatsApps.
Que la televisión sea un vehículo de cultura y distracción. Que no sea un vehículo de mal ejemplo, violencia y lenguaje soez. Que no sea una fábrica de frikys, que acaban convertidos en héroes nacionales.
Que todos estos deseos, para el año 2013, no sean una utopía.
ADIÓS INFELIZ AÑO 2012
FELIZ AÑO 2013