Llevé a Rafa Nadal a tomar una copa a LIO, el restaurante-cabaret de moda en Ibiza. Rafa llegó con un grupo de jóvenes amigos íntimos, y con el futbolista de la Selección Nacional, Fernando Llorente.
Luego fuímos Pacha. A Rafa le gusta la pequeña y tranquila pista llamada Pachachá, donde no hay agobios, y se puede bailar con una música que tiene ritmo, letra y melodía. Yo tengo los mismos gustos.
La noche siguiente repetimos el mismo plan. Pero esta vez cenamos en LIO, en una mesa de 12 amigos.
Cada minuto se acercaba alguien a la mesa para hacerse una foto con él. Incluso durante el espectáculo.
Al terminar la cena, le presenté a las modelos que trabajan en LIO, y que desfilarán, dentro de pocos días, en el evento que estoy organizándo, con Corpory, para el joyero suizo CHOPARD.
Es sabido que Rafa es un tenista super-campeón.
Es muy jóven. Tiene un muy buen físico. Resulta muy atractivo. Y las marcas le quieren de modelo para sus publicidades.
De todos los personajes mundialmente famosos que conozco, Rafa Nadal es el que mejor lleva la pesadilla que supone soportar el continuo acoso de los fans.
Pude comprobar que su paciencia, su amabilidad, su equilibrio mental, y su buena educación, superan con creces a sus certeros raquetazos. En él no hay la más mínima prepotencia. Es todo un ejemplo a seguir.
No va nunca rodeado por fornidos guardaespaldas. Y no se niega nunca a los flashes de los paparazzis.
Me gustó comprobar que a un joven de 24 años, inteligente, que no se droga, y que ha dado la vuelta al mundo, no le gustan los excesos de decibelios, ni la música chumba-chumba. Pesadilla musical de la que, en Ibiza, no se libra uno ni en las playas.
Y hablándo de playas, fui una noche al restaurante LA ESCOLLERA, en la magnífica playa de Es Cavallet.
LA ESCOLLERA, de mi amigo Dani, tiene una ubicación excepcional.
En este restaurante se come bien, y permanece abierto todo el año.
Las cenas con flamenco tienen lugar los miercoles y los viernes.
El conocido grupo de flamenco-rock nos ofreció dos actuaciones.
Yo cené acompañado por mi íntima amiga Eva Gregory, y por su hija Jade. La familia Gregory tiene casa en Ibiza desde los años 70.
Eva vive en Barbados, y Jade en Londres. Dos buenos contactos para mis viajes.
Jade se graduó unos días más tarde, en Londres.
Al finalizar la actuación me despedí de Gloria, y de Curro y Pelé, componentes de Navajita Plateá.
La famosa canción "Noches de bohemia", fue mi preferida del repertorio.
Interesados por mis pasados años de "bohemia" en Ibiza, fuí entrevistado, al día siguiente, en EL CORSO, por la cadena de televisión balear IB3, para el nuevo programa Gent polida.
Al final de la tarde necesitaba un poco de tranquilidad, y fui a sentarme al recién inaugurado CALMA.
CALMA está ubicado en el sitio más privilegiado del puerto Marina Ibiza.
Como llega el sonido del local vecino LIO, no hace falta música y se agradece esa calma.
Este encantador bar-restaurante, sin pretensiones, invita a la relajación, frente a una panorámica digna de una postal.
Fotos: Ruben E. Ibañez y Carlos Martorell.









