sábado, 10 de marzo de 2012

UNA FIESTA Y UNA FRANQUICIA EN BEIRUT


Me gustó mucho la vista que se podía contemplar desde la suite que tan generosamente me ofrecieron.


También me gustaron mucho los arreglos florales de los buenos hoteles.


Y los  buffets rebosantes de dstintas delicias gastronómicas.


El primer día fui a comer, y luego a pasear por Zaytune Bay. El edificio es el hotel FOUR SEASONS.
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Zaytune Bay está llena de restaurantes con terraza. Me recordó mucho a la zona de los restaurantes de la Barceloneta.


Comí sentado al sol en una terraza, delante de este edificio de 33 pisos. No sabía aún que era la obra de unos amigos míos. Luego lo cuento.


Dos fueron los motivos de mi viaje a Beirut: Asistir a la fiesta de cumpleaños de mi amigo Georges Zard Abou Jaudi, Presidente del Lebanese Canadian Bank, y negociar una franquicia de una importante marca, en Líbano, que aún no puedo mencionar.


El segundo día fuí a comer a casa de Georges y Maha Zard Abou Jaudi. El interiorismo de la casa se diseñó hace más de 30 años.


Fotografié la planta baja, porque unas horas más tarde hicieron desaparecer todos los muebles, cuadros, alfombras,  objetos, etc., para convetir la casa en algo parecido a un local público.










Maha sorprendió a su marido con slogans sobre su cumpleaños, escritos en el mármol de las paredes.


Resulta difícil soplar y apagar las bengalas.


La casa estaba irreconocible.



Actuaron una orquesta, una cantante árabe, bailarinas y un DJ.


Asistieron a la cena unas 100 personas, muy amigas, que bailaron hasta altas horas de la madrugada.


Y entre ellas Isabel Booth, esposa del joyero Paolo Bongia.


Los buffets de platos salados y de postres eran espectaculares.





Al dia siguiente, vestido con una combinación de prendas lowcost de las marcas ZARA, MANGO y MASSIMO DUTTI, me fotografié delante de la tienda MASSIMO DUTTI.

El nombre de la marca MASSIMO DUTTI la inventó mi hermano Fernando Martorell, en su despacho de publicidad SLOGAN, años antes de que INDITEX adquiriese la marca.


Me gustó hacerme limpiar el calzado por el típico limpiabotas local.


En varios escaparates y tiendas me encontré con imágenes de Leo Messi.


Messi está presente, en Beirut, incluso en algunas vallas publicitarias.


Los hijos de Georges regalaron a su padre, por su cumpleaños, una menudencia: el último modelo de Bentley.


Maha y Georges me hicieron el honor de dejarme estrenar el Bentley, para ir a comer a CHEZ SAMI.


El Bentley Mulsanne es una maquina perfecta, y no es un vehículo excesivamente ostentoso.


CHEZ SAMI es el mejor restaurante de pescado de Beirut.


El matrimonio compuesto por Paul y Zenia Aoun nos acompañaron en esta comida.


El último dia fui invitado a comer al elegante restaurante francés BALTHUS, por el joyero Paolo Bongia y su bella esposa Isabel.


Este verano, Paolo Bongia abrirá una joyería en Rodeo Drive, en Los Angeles.


Los originales diseños de este joyero libanés gustarán mucho en Beverly Hills.


En BALTHUS intercambié unas palabras con Juan Carlos Gafo, Embajador de España en el Líbano, que casualmente comía en el restaurante.



Yo había quedado a tomar café en BALTHUS con Nabil Gholam, prestigioso arquitecto libanés que trabajó en el equipo de Ricardo Bofill y con quien realizó la Platinum Tower.


Nabil está casado con Ana Corberó, hija del escultor catalán Xavier Corberó, que también tiene obra en Beirut.


Platinum Tower.


La Platinum Tower, obra de BOFILL ARQUITECTOS y NABIL GHOLAM ARCHITECTURE AND PLANNING, está muy bien iluminada por la noche.





Pensé que, cuando estuviese de regreso en Barcelona, llamaría a Ricardo Bofill, que está muy ocupado con un proyecto para un concurso en Moscú.


Hay nuevos proyectos de torres en Beirut, como esta de espejos, diseño de LAN ARCHITECTURE.


O esta otra torre de HERZOG AND DE MEURON.


Y el proyecto más loco de todos es un carísimo hotel sobre el agua.


En mi última noche fui invitado a una cena en el espectacular hotel LE GRAY.


A la cena asistieron 80 personas de la más alta sociedad libanesa.


Me gustó esta zona del hotel LE GRAY.


El Bar está muy bien iluminado.


Y la piscina colgante es una maravilla.


Desde la mesa en que cené se divisaba la preciosa mezquita Hariri.


 Después de cenar, emprendí el vuelo de regreso a Barcelona. Y me despedí de Maha y de Georges Zard Abou Jaudi, muy a gradecido por todas sus generosas atenciones.


15 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Vaya, vaya... el director del Canadian Lebanese Bank pues qué bien le va ¿no? En fin, unos muchos con tan poco y unos pocos con tanto... La (injusta)vida.
Muy bonito tu reportaje. Besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

MERCHE PALLARÉS: Es el presidente, no el director. Y un constructor muy importante. Con uno como él aquí reduciríamos el paro en la construcción. Un abrazo.

Jorge Barbat dijo...

Estupendo reportaje Carlos, te felicito de verdad

Carlos Martorell dijo...

JORGE BARBAT: Muchas gracias! Un abrazo.

Anónimo dijo...

Que gusto el buen gusto!!!
Ramón Bandres

Carlos Martorell dijo...

RAMÓN BANDRES:Muchas gracias por saber apreciarlo. Un abrazo.

alba dijo...

Carlos: muy lindas fotos y se aprecia mucho refinamiento en todo. Me encantó la decoración de la casa, tan atemporal aunque tenga 30 años de realizada. Adoré tu chaqueta de terciopelo bordeaux con ese foulard, trés chic!
Un abrazo

alba Inés

Carlos Martorell dijo...

ALBA: Combinar Etro con Armani da buen resultado. Un abrazo.

Luis Cano dijo...

Excelente reportaje..... y que gusto me da ver como se mueve el dinero!.

Por cierto Carlos también yo tuve el privilegio de conducir durante 2 años “la menudencia” que representa lo mejor de la industria automotriz de Reino Unido.

Aunque para certe franco, aún tengo pendiente el sentir la sublime sensación de conducir un Maybach.... pero no pierdo la esperanza ya que el Maybach, NO es un coche para quien le gusta conducir..... sino mas bien.....para quien le gusta que le lleven.

Un abrazo, y como siempre mi enhorabuena.

Luis Cano dijo...

Error...donde puse “certe”, quise escribir ser.....la prisa tiene esas cositas.
saludos

Carlos Martorell dijo...

LUIS CANO: Yo no conduje ese Bentley. No me atrevería en el caos circulatorio de Beirut. Lo condujo un chofer. Un abrazo.

UN BESO dijo...

Buen post felicidades

Carlos Martorell dijo...

UN BESO: Gracias. Otro beso para tí!

Sol pat dijo...

Un gusto soy de Guayaquil-Ecuador, y admiro mucho sus culturas, y los felcito, abrazos

Carlos Martorell dijo...

SOL PAT: Muchas gracias!!