sábado, 9 de mayo de 2009

ELSA PERETTI EN EL BRITISH MUSEUM DE LONDRES

Con la famosa foto del Hueso, un brazalete en plata que ciñe un hueso de buey, sobre el que se han posado una pareja de coccinelidos harmonia axyridis, realizada hace 25 años por el prestigioso fotógrafo japonés Hiro, se anuncia por todo Londres la exposición de joyas y objetos diseñados por la italiana Elsa Peretti, para Tiffany & Co., en el British Museum, un magnífico lugar que está dirigido por Neil MacGregor.


Qué poco se imaginaba Elsa Peretti, cuando empezó a diseñar sus primeras joyas en plata que, unos 40 años más tarde, serían expuestas en el Museo Británico de Londres, que premia de este modo su brillante contribución al mundo del diseño.


Menos aún podían imaginar esos dos simpáticos insectos, conocidos popularmente como "mariquitas de la suerte", que su imagen aparecería en posters, invitaciones, revistas y periódicos de medio mundo.

El perfeccionista Hiro exigió a Tiffany que las mariquitas (ladybugs, en inglés) debían ser californianas, por su intenso color rojo. Una vez seleccionadas y fotografiadas por el japonés, tras un muy concurrido casting, las mariquitas aportarían su tradicional suerte al trabajo de la diseñadora.

El Museo Británico, por deferencia a esos dos insectos, eligió el color rojo para iluminar su fachada, la noche inaugural de la exposición, el dia 5 de mayo.

Michael J. Kowalski, presidente internacional de Tiffany & Co., dio su brazo a Elsa al entrar en el museo.

Las paredes de la sala destinada a Elsa están cubiertas por vitrinas verticales con las joyas Peretti, y con algún retrato de sus primeros años en Nueva York.


También hay vitrinas en el centro de la sala, donde se exponen los objetos. Estos expositores han sido realizados por el propio British Museum. La decoración floral y la de las vitrinas de las tiendas Tiffany son responsabilidad de Robert Rufino.









A los invitados, llegados de muy distintos países para este evento, al que no fue convocada la prensa, les fue ofrecido un cóctel.

Esperé en la entrada del museo para recibir a la homenajeada.

Y recibí también, en la sala previa a la exposición, a Agnès Cromback, directora general de Tiffany para Francia y Benelux, por quien siento una especial predilección.

Cuando el presidente Kowalski subió al estrado, para pronunciar su discurso, se hizo un gran silencio en la sala.

Las palabras de elogio de Kowalski emocionaron mucho a Elsa. Este era el 35 aniversario de su llegada a Tiffany. En 1974, las formas sensuales, esculturales y de un gusto exquisito e intemporal de los diseños Peretti marcaron, según palabras del presidente, una nueva era en la joyería Tiffany. En la foto Elsa está entre Rafael Carbonell y Paloma López.

Yo estoy orgulloso de haber entrevistado y fotografiado a Elsa, en varias ocasiones, ya en los años 70 y 80, cuando yo ejercía de periodista en Nueva York. Elsa fue quien me introdujo en el grupo más creativo y vanguardista de la Gran Manzana. Y eso lo he dicho muchas veces, y siempre le estaré agradecido.

Entre los más de 250 invitados a este evento había, entre otros, americanos, suramericanos, italianos, chinos, japoneses, franceses, belgas, holandeses, alemanes y varios españoles. Lamentablemente, no tengo imagenes de todos ellos.

Melvyn Kirtley, presidente de Tiffany en el Reino Unido y vicepresidente en Europa, con Elsa.

Raffaella Banchero, directora general para Tiffany España e Italia, Gitta Lambsdorff, directora general para Alemania y Austria, y Agnès Cromback, directora general para Francia y Benelux.

Linda Buckley, vicepresidente y relaciones públicas internacional de Tiffany, y Nina Lagdameo, directora internacional de relaciones públicas.

El fotógrafo Hiro y Caroline Naggiar, vicepresidente senior y jefa de marketing internacional para Tiffany & Co.

La estilista de moda y ex-modelo Nancy North y William Dugan.

El escultor Javier Corberó.

La Condesa Cristiana di Socebran, y su hermana Bona Macy.

Stefano Palumbo, director de la Fundación Nando Peretti, y Mark Shand, hermano de S.A.R. la Duquesa de Cornualles.

Cuca y Norbert Streep con Montse y Ramón López Vergés.

Pepi Borrego, que fue ama de llaves de Elsa en sus casas de Sant Martí Vell.

Frank Arcaro, colaborador de Elsa, y Laurel Beizer.

La actriz Clio Goldsmith.


Ferdinando Brachetti Peretti con su tía Elsa.

El dia 6 por la tarde, Tiffany ofreció un segundo cóctel en su tienda de Old Bond Street.




El rojo fue, de nuevo, el color elegido para la decoración floral, confeccionada con claveles.

Y como la segunda patria de Elsa es España, la diseñadora no quiso que faltase el jabugo, que era cortado a la vez que el queso parmigiano reggiano.


Fred Goetzen, director de comunicación de Tiffany para el Reino Unido, y Eva Tusquets. Fred había organizado un cóctel-cena en su casa, para los invitados más íntimos de Elsa y de Tiffany, el dia anterior.

Ana Corberó con Harry Fane.

Nancy North y el Dr. Michael Mullen.

Maria Ventós y el arquitecto Oscar Tusquets.

Benedetta Brachetti Peretti con su cuñada la Princesa Mafalda Von Hessen.

El anuncio de la exposición se podía ver en las paradas de autobús, en las portadas de los periódicos, o en el interior de grandes almacenes, como Harrod's.



Todo ello provocó una "locura Peretti", y todas las mujeres que poseían alguna de sus piezas aprovecharon esas fechas para lucirlas. Yo veía Peretti's por todas partes. Y, sobretodo, el famoso corazón.
Ese mismo dia, 6 de mayo, el Barcelona jugaba contra el Chelsea. Y Elsa, después del cóctel en la tienda, ofreció una cena en el Hotel Browns, con una sala privada, con gran pantalla de televisión y muchos ceniceros, para los invitados forófos del futbol.




Este intenso periplo londinense terminó con un final feliz:

El Barcelona ganó al Chelsea, y los hinchas no cabían de júbilo.

El Presidente Internacional de Tiffany & Co., Michael J. Kowalski sonrió muy satisfecho.
Elsa estaba muy contenta y emocionada.

Y las mariquitas, ladybugs, cocccinelidos, o como se llámen esos bichitos rojos y moteados, también celebraron el éxito de la exposición, pero a lo grande.

MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI dijo: "La perfección no es cosa pequeña, pero está hecha de pequeñas cosas".

Fotos: Carlos Martorell, Nick Harvey.

6 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡WOW! ¡Qué maravilla! Las joyas de Elsa en el British Museum nada más y nada menos... Me alegro mucho de que sus diseños hayan llegado tan alto. Este post lo tendré que ver con calma en mi ordenador porque en éste las letras son diminutas (no se pueden hacer más grandes) y casi no veo. Mi más sentida enhorabuena a Elsa. Recuerdo haber visto sus joyas en Tiffany's de New York. Preciosas. Muchos besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

MERCHE PALLARÉS: Elsa se lo merece. Sus diseños son maravillosos y no pasarán nunca de moda. Un abrazo!

FERNANDOG dijo...

Carlos: Es todo un contraste verte en estas fotos, en este evento impecablemente vestido, rodeado de tantas personalidades, y compararlas con otras que, de rebote, encontré hace unos días en la red, en las que sales con un diminuto bañador, típico de tu época dorada en Ibiza, a bordo del yate de Robert de Balkany y acompañado de una amiga tuya que según cuentas, mientras os acompañaban con un tender al barco, se estaba fumando un canuto..

Insisto, todo un contraste.

Ah, y como siempre fenomenal reportaje.

Un Abrazo.

Beatriz dijo...

Me gusta el Museo Británico en rojo,... me gustan las "mariquitas" o como se llamen...me gusta, obvio, el corazónde de Elsa...y me gusta que el Barcelona ganara al Chelsea!!!

Vamos, que me ha gustado todo! Qué facil soy de contentar!

Un saludo. Bea.

Carlos Martorell dijo...

FERNANDOG: Me he movido siempre en muy distintos ambientes. Un abrazo!

Carlos Martorell dijo...

BEATRIZ: A mí me gusta tu optimismo. Gracias!!