miércoles, 17 de diciembre de 2014

LONDRES EN NAVIDAD. UN MARAVILLOSO HOTEL Y 3 RESTAURANTES DE MODA.

Cuando viajo a Londres me gusta vivir la Inglaterra clásica, pasando de estéticas minimalistas.
Siempre me albergo en este pequeño, confortable y elegante hotel EGERTON HOUSE, en  17-19 de Egerton Terrace.
Me gusta este pequeño hotel, porque parece que estoy invitado en una casa particular, pero pagando un pastón... Fue mi regalo de cumpleaños.
Este es el salón.
La chimenea, siempre encendida,  hace que este salón sea muy acogedor.
Junto al salón hay un pequeño bar.
Allí, el italiano Antonio, me invitó a uno de sus famosos Martinis. Antonio me reconoció enseguida. Le gusta que yo hable italiano.
Mi suite era muy luminosa.
Y como soy más goloso que alcohólico, encargué un té Earl Grey. En España han desaparecido los salones de té, y no saben servirlo bien.
En este hotel encantador, todas las habitaciones y suites son diferentes.
Room service funciona perfectamente, pero yo prefiero desayunar en el restaurante.
El comedor es muy pequeño, y me servía un muy profesional camarero español.
Fui a comer a uno de los restaurantes que está más de moda: BEACH BLANKET BABYLON, en el 45 de Ledbury Street. Notting Hill.
Este es el mejor de los tres de esta cadena. Los otros están en Shoreditch y Hampstead.
 La decoración no puede ser más barroca y recargada, pero tiene mucho encanto.
Para dar un ambiente casero hay varias chimeneas, siempre encendidas en invierno.
Arcos de la India, cariatides griegas, sillas francesas...
 Hay unos palcos muy privados.
Hay zonas que parecen ser obra del arquitecto Gaudí.
 Es imposible, sobre todo los fines de semana, tener mesa en los buenos restaurantes de Londres. Hay que reservar con10 días de antelación. Yo no tuve mesa por la noche, que es cuando hay que estar, porque el ambiente es muchísimo mejor.
En un primer piso está el espacioso Ball Room, que se alquila para eventos privados.
Aquel día, el Ball Room, estaba alquilado para una elegante cena navideña.
 Por la noche fuí a cenar a otro restaurante de moda: SKETCH, en el 9 de Conduit Street. Un ambiente muy joven y muy divertido, en un edificio del siglo XVIII.
Este restaurante cambia continuamente su decoración. Distintos artístas son los responsables de esos cambios. Esa noche las paredes estaban cubiertas por dibujos de David Shirgley.
En el primer piso está la Lecture Room & Library, que puede alquilarse para eventos privados.
El director Sylvain Chevelu fue muy amable conmigo y me enseñó todo el restaurante. Cuando ví el espacio Pod Loos, con unos enormes huevos, no adiviné lo que contenían.
Las yemas de aquellos huevos eran los WC.
Para finalizar, el director francés me enseñó el Glade Bar.
Allí me presentó a la DJ, con un amigo.
En SKETCH me encontré con mis amigas Deborah Mora, Carla Schröder y Rocío Salvat. Con ellas me fui a THE BOX.
Este famoso club-cabaret, siempre a tope, está en el 11-12 de Walker's Court, un oscuro callejón.
 THE BOX es famoso por su divertido desmadre y sus shows eróticos y pornográficos.
Aquella noche, una mujer totalmente desnuda lanzó con su vagina, a propulsión y con gran precisión, varias pelotas al público.
El público está compuesto por una mezcla de VIPs, millonarios excéntricos, travestis y frikis.
A medida que pasan las horas, el bailoteo y la juerga, intercalados por shows de burlesque, se desmadran.
CHILTERN FIRE HOUSE es el restaurante que está más de moda, para cenar. Cada noche los paparazzis se agolpan en la puerta para fotografiar a los famosos. Es dificilísimo tener mesa.
Yo, con la ayuda del joven Álvaro Roqué, sobrino de mi íntima amiga Montse Roqué, y que estudia en Londres, conseguí reservar para la hora del brunch.
Mi decepción fue total. Las plantas de la entrada estaban muertas y la decoración no tenía mucha gracia.
El mobiliario es de medio pelo y las tapicerías de material plástico. Está mejor en foto que en realidad.
Este restaurante es mejor verlo de noche, con su público famoso y exquisito.
Con Álvaro visité el pequeño hotel adjunto, de solo12 habitaciones.
El hotel del CHILTERN FIRE HOUSE tiene más gracia que el famoso restaurante.
En el salón hay una mesa de DJ.
Me gustó mucho el jardín colgante de este hotel-restaurante, que en el pasado fue un parque de bomberos.
En el próximo post de este Blog mostraré las espectaculares decoraciones navideñas y los originales escaparates de Londres.