martes, 2 de noviembre de 2010

OTRA MIRADA SOBRE LA BODA DE LOS DUQUES DE FERIA


Con mucho retraso, porque había una exclusiva para la revista HOLA, escribo sobre la boda de Rafael Medina y Laura VecinoDuques de Feria.

Conocí a Rafael cuando era un niño. Y a Laura me la presentó Rafael, el primer año de su noviazgo, una noche en que les invité a cenar en el restaurante Macao, de Ibiza, si no recuerdo mal, en el año 2004. Ellos forman una pareja encantadora, y siguen igual de enamorados y compenetrados que cuando iniciaron su largo noviazgo.


Hacía muchos años que no había vuelto a Toledo, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, desde 1987, y conocida también como la Ciudad de las Tres Culturas (cristiana, musulmana y judía). 



Toledo fue ciudad imperial porque el emperador Carlos I instaló allí su sede. La ciudad, prácticamente, no ha cambiado con el paso de los siglos, como puede apreciarse en este cuadro con el plano de Toledo, pintado por Doménikos Theotokópoulos El Greco, que residió allí.


Toledo, capital de Castilla-La Mancha, está situada en una colina de 100 m. de altura sobre el rio Tajo, que la rodea formando un meandro conocido como "El Torno del Tajo".

Como la tarde antes de la boda dispuse de unas horas libres, las dediqué a hacer un poco de turismo.


No tuve tiempo de visitar las sinagógas, ni la catedral, ni monumentos como la Puerta del Sol, la Puerta de Visagra, el Monasterio de San Juan de los Reyes, o la Iglesia de Santo Tomé, que alberga el mundialmente famoso lienzo de El Greco: "El entierro del Conde de Orgaz".

Solo tuve tiempo de visitar el Alcázar, símbolo de la ciudad y testigo de alguno de los acontecimientos más importantes de la Historia de España.


El Alcázar fue un palacio romano en el siglo III. Posteriormente fue restaurado por los Reyes Alfonso VI y Alfonso X, y modificado por el Emperador Carlos I. El Alcázar fue residencia temporal de las Reinas viudas de Felipe IV y de Carlos II. Fue destruído en el famoso asedio, durante la Guerra Civil de 1936 y, en la actualidad, totalmente reconstruído, es la sede del Museo del Ejército y Biblioteca Nacional de Castilla La Mancha.


Visité todas las plantas de este Museo y, en una de las salas ví el escudo de la Casa Ducal de Medinaceli. La actual Duquesa de Medinaceli es la abuela de Rafael.



Estas armaduras, expuestas en una de las salas del Museo del Ejército, pertenecieron a la Casa Ducal de Medinaceli.


Luego fui a pasear por las calles de Toledo, y me impresionó su luz dorada sobre los viejos muros de piedra.


En pocas horas recorrí el casco histórico de la ciudad y sus simpáticas tiendas.


Y como soy muy goloso entré en la antigua "Casa Cuartero". En esta tienda gourmet y bodega, fundada en 1920, se encuentran todos los productos gastronómicos artesanos de la tierra.


Mazapánes, polvorones, quesos, aceites, embutidos de caza, azafrán, vinos, etc. Todo en "Casa Cuartero" es de excelente calidad.


Luego entré en "La Cure Gourmonde", y salí cargado con diversas clases de chololates.


Y no podía faltar una foto con piezas del famoso "Oro de Toledo".


Tras instalarme en el Hotel Casa de El Greco, me fui a cenar a un restaurante muy típico.



Y no pude resistirme a las famosas "Migas". Un plato muy típico, pero muy poco adecuado para la noche. Recuerdo que, de niño, una cocinera nos las preparaba, ocasionalmente, y me gustaban mucho.


A la una de la tarde, y enfundado en mi chaqué, llegué al Palacio de Tavera, donde tenía lugar la gran boda.


Este palacio, propiedad de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, fue en su origen un hospital, cuya construcción comenzó en 1541, por encargo del Cardenal Juan Pardo de Tavera.



El Cardenal Tavera, que fue retratado por El Greco, está enterrado en un sepulcro de mármol blanco, obra de Alonso Berruguete,  frente al altar de la iglesia, donde tuvo lugar la ceremonia del matrimonio de Rafael y Laura.


Este edificio, de estilo renacentista florentino, alberga dos patios gemelos columnados, una iglesia, y el Museo de la Fundación Duque de Lerma, gestionada por la Fundación Casa Ducal de Medinaceli.


Me gustó mucho la decoración floral de la iglesia, y el retablo del altar, diseñado por El Greco y llevado a cabo por su hijo Jorge Manuel.


Generalmente, para las ceremonias nupciales, las iglesias se decoran con flores blancas. En esta ocasión las flores eran multicolores, emulando la cromática del cuadro "El bautizo de Cristo", de El Greco, que está en la nave lateral, a la derecha del altar.


De las paredes colgaban tapices y banderolas con el escudo de la Casa Ducal de Medinaceli.



Durante la ceremonia, me gustó mucho el repertorio musical, interpretado por "Favola in Música", y dirigido por Walter Leonard.



Finalizada la ceremonia, los invitados fuimos conducidos a los patios columnados donde se sirvió el aperitivo. Casualmente, a mi lado, salía de la iglesia la Duquesa de Alba, acompañada por su amigo Alfonso Diez. Como había que bajar unos peldaños, le ofrecí mi brazo izquierdo, y comentamos que no habíamos coincidido este verano en Ibiza.


En primer lugar fui a abrazar a los recién casados, cuya foto conmigo se ha perdido lamentablemente, y después saludé a Naty Abascal, madre del novio, que iba vestida impecablemente por Valentino. El diseñador estaba presente entre los 650 invitados.


El almuerzo se sirvió en los claustros superiores del palacio, bajo un precioso cielo azul, sin una sola nube.


El catering corrió a cargo del "Palacio de Negralejo", especializado en eventos sociales y de empresas, propiedad de Laura Acha, madre de la novia. Los centros de mesa, sobre los manteles de lino gris, estaban confeccionados con hortensias de distintos colores.





Yo me divertí mucho sentado en la mesa entre la Marquesa de Benamejí, una sevillana muy castiza, y Carmen Manzano.


Mi amiga Carmen Manzano, a quien frecuento mucho durante el verano en Ibiza, iba elegantemente vestida con un modelo de Chanel.


No hubo vals. Para sorpresa de todos, los novios abrieron el baile con la balada November rain, del grupo Guns and Roses.

Los novios, altos, guapos y elegantemente vestidos, parecían los actores de una película principesca, y emanaban una felicidad envidiable.

El traje de la novia, diseñado por Giambattista Valli, en brocado de seda natural, inspirado en un traje de la Reina Maria Antonieta, era perfecto. Y la preciosa corona ducal de perlas y diamantes, del siglo XIX, perteneciente a la actual Duquesa de Medinaceli, abuela del novio, favorecía mucho a la bella Laura.


Uno de los patios se convirtió en pista de baile, alternando la música de discoteca con la actuación del grupo flamenco Alpresa, y la del cantante Juan Peña.


Mientras los invitados se divertían bailando, yo me dediqué a hacer una visita cultural por el interior del Palacio de Tavera. Y entré en esta impresionante biblioteca que alberga el Archivo de la Nobleza.

El Duque de Segorbe, tío del novio, es el Presidente de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli.


Me gustó mucho la farmacia de este hospital del siglo XIV. Y especialmente el mueble multicolor con muchos cajones, conocido como "El ojo del boticario".


Nada ha cambiado en el interior de esta farmacia hospitalaria, llena de botes de cerámica, tarros, redomas y fráscos medicinales.


Una pieza excepcional de este Museo es la escultura "La resurección de Cristo", obra de El Greco.

En la pinacoteca hay valiosos cuadros de Tiziano, Tintoretto, Luca Giordano, Zurbarán, Sánchez Coello y El Greco, entre otros.


Pero llama especialmente la atención el lienzo "La mujer barbuda", obra del pintor José de Ribera, alias el Españoleto, realizado en 1631.

En el cuadro aparece Magdalena Ventura, una napolitana madre de tres hijos, junto a su marido. Magdalena padecía hirsutismo. Su problema la dejó calva, su pecho se llenó de vello, y le creció una larga barba. El Virrey de Nápoles, mecenas de Ribera, encargó al pintor que la retratase en el Palacio Real.

Fernando Afán de Ribera y Enriquez, Duque de Alcalá y Virrey de Nápoles, fue un premonitor de la televisión basura. Porque en la actualidad, la barbuda Magdalena, se hubiese hecho famosa, y rica, exhibiéndose como friky por los platós de televisión.


Mientras oscurecía en Toledo, los claustros superiores iban cambiando de color, gracias al buen trabajo del decorador Ramiro Jofre, amigo que ha colaborado en varios eventos organizados por mí.


Laura, desprovista de una parte de su vestido nupcial, para poder estar más cómoda, bailaba al ritmo del grupo Alpresa, cuando se abrieron unos cortinajes, dándo acceso a la zona donde se sirvió la cena.


Tras los cortinajes, aparecieron unas mesas cubiertas con los clásicos manteles a cuadros de las trattorias italianas, y dos enormes buffets, en los que se ofrecía una variedad de platos italianos, servidos por la pizzeria "Anima e Cuore".


Mientras los invitados degustaban los platos de cocina italiana, Rafael me llevó a un sótano para que viese, aún vacío, el espacio que habían transformado en discoteca, con un chill-out adjunto. Me gustaron mucho las bolas de discoteca, la iluminación azul, y los paneles cóncavos de espejo.


Creo que la fiesta, animada por el DJ Julio Torres, duró hasta las siete de mañana. Yo no duré tanto. Pero calculé que había estado unas 14 horas en el evento.


Regresando a mi hotel, unas horas antes de amanecer, la ciudad de Toledo, iluminada, me pareció espectacular.


 A media tarde, llegué en un taxi a la estación para tomar el AVE. La estación de Toledo es de estilo neomudéjar, y data del año 1919.



Qué poco me podía imaginar, en el año 1985, cuando organizaba un reportaje sobre Naty, para la revista HOLA, que Rafael, el niño que juega, en esta foto de Antoni Bernad, con unas rosas de tallo largo, con su hermano Luis, me invitaría a su señorial enlace ¡25 años más tarde!

Deseo muchísimas felicidades a Rafael y a Laura, y les agradezco su invitación.

21 comentarios:

Bell dijo...

Estaba claro que tenias un lugar principal en esa boda, eres una persona importante en la vida de Nati. Siempre la he oído hablar de ti y he visto reportajes coordinados por ti en HOLA y otras publicaciones.
La boda espectacular como todo lo que Nati toca.

Carlos Martorell dijo...

BELL: Muchas gracias. Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

Otro maravilloso reportaje. Chapeau, my dear Charles!!! La visita a Toledo me ha traido muchos buenos recuerdos. Es una ciudad que he visitado varias veces y es, como dices, espectacular. Toda ella un verdadero museo. Besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

MERCHE: Me alegra que este post te haya traído buenos recuerdos culturales. Un abrazo.

Doña Manolita Dalloway dijo...

Hola Carlos

Como le comentaba el otro día a un conocido, a esta boda si que me hubiera gustado asistir.

Y como ya te dije en otro 'post' hace unos meses, quiero que no boda la organice R. Jofre.

Que maravilla hizo con la discoteca.no?

Carlos Martorell dijo...

DOÑA MANOLITA DALLOWAY: No organizo un solo evento en Madrid sin la colaboración de Ramiro Jofre. Es perfecto. Un abrazo.

Bell dijo...

Ramiro Jofre, del cual me precio ser amigo. Es ante todo un caballero, un excelente organizador y con un gusto exquisito para decorar cualquier espacio.
No contar con Ramiro es un absoluto desacierto para cualquier mente inteligente.

Anónimo dijo...

Estimado Carlos:
esta ha sido una mirada intimista que nos acerca a las personas que la protagonizaron. Los novios son una monada, más bellos imposible y Naty es el NON PLUS ULTRA de la elegancia. Felicidades para ellos!

Qué contraste entre la foto de Naty y la señora del cuadro. Pobre mujer qué sufrimiento debió haber sido su vida.
Es cierto en la actualidad sería rica y, sin duda, ya habría estado en los programas argentinos que los rioplatenses consumimos con fruición y que contribuyen a la lobotomización colectiva.

Un fuerte abrazo y hasta el próximo post

Alba Inés

Carlos Martorell dijo...

BELL: He reenviado tu comentario a Ramiro. Un abrazo.

Carlos Martorell dijo...

ALBA INES: Me encanta que me sigas desde Argentina. Un abrazo.

Bell dijo...

je je je Ramirin sabe que yo le quiero mucho, le conozco desde que vino a Joy Sherry hace ya veintitantos años.
Lo que no se si me identifica con este Nick.
Gracias por tu amabilidad.

FERNANDOG dijo...

Carlos:

Nunca he estado en Toledo, y pienso buscar unos días para ir a ver todos estos sitios tan interesantes que no has ilustrado de manera impecable. No hace falta irse lejos para ver lugares que merecen la pena.

Has hecho una promoción formidable de Toledo!!.

Un abrazo

Carlos Martorell dijo...

FERNANDOG: Lástima que solo pude dedicarme unas horas a recorrer Toledo. Se podrían escribir 5 posts con todo lo que yo no pude visitar. Gracias y un abrazo.

Salv@ dijo...

Me encantan las jderías, un fallo no visitarlas.

Vivan los novíos!!

Carlos Martorell dijo...

SALV: Ya lo sé. Pero con tan poco tiempo... Un abrazo.

Beatriz dijo...

Qué bonito post! A mi me encanta "November rain".. coincidencias generacionales, supongo, ja ja...

Soy de ascendencia toledana y Toledo me parece una ciudad mágica, tanto de día como de noche... hace años tuve la oportunidad de ver una exposición de pintura y escultura en una típica casa toledana y fue espectacular. Afortunadamente el Ayuntamiento de Toledo se encargó en su momento de subvencionar la rehabilitación del casco histórico y, tuve la suerte, durante años de para varios fines de semana con unos amigos en una preciosa casa rehabilitada con vistas al parador... pasear por las calles de Toledo a primera hora de la mañana es uno de esos pequeños placeres que todos deberíamos disfrutar alguna vez! Perdón por la parrafada, pero es que Toledo me pierde! un beso. Bea

Carlos Martorell dijo...

BEATRIZ: Tengo un muy importante evento en noviembre. Espero que no haya November Rain... Un abrazo.

Anónimo dijo...

HOLA, ESTUPENDO RECORRIDO POR TOLEDO, Y EL ALCAZAR NO ES SOLO MUSEO DEL EJERCITO, ES TB LA BIBLIOTECA REGIONAL DE C. LA MANCHA!

Carlos Martorell dijo...

ANONIMO: Ya he añadido tu información. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Estimado Carlos: Te sigo desde Montevideo, Uruguay! Encantada de recibirte cuando quieras.
Saludos

Alba Inés

Carlos Martorell dijo...

ALBA INES: Eres muy amable. Ya me gustaría poder ir a visitarte! Un abrazo.