sábado, 4 de abril de 2009

UN POCO DE HUMOR PARA ALIVIAR LA CRÍSIS

Encontré esta foto de una cena familiar, en mi adolescencia. Yo soy el que está sentado en la cabecera opuesta a la de mi padre.

Contemplando esta imagen, tan poco frecuente hoy día, no solo por la armonía familiar sino por la cantidad de hijos (7), a quienes hubo que alimentar, vestir, dar una buena educación y una carrera, me imagino lo costoso que debe ser, en esta terrible crísis, mantener a una familia tan numerosa.
Y lo digo, porque el viernes pasado fuí invitado a cenar a la casa de una amiga mía, que tiene mucha familia. Eramos 12 en la mesa.

Mi amiga es muy exquisita, y dijo haber preparado, para cenar, un plato muy especial: "Sorpresa de Nabo". Un manjar del que afirmó haberse inspirado, curiosamente, en un mural del Metro de Moscú.

-Suena muy bien -le dije- Seguro que es una de tus delicatesse... Pero... ¿En qué consiste esa "Sorpresa de Nabo"?- le pregunté con curiosidad gastronómica.
-La Sorpresa consiste en que solo hay un nabo para los doce que somos.

Sí, aquel fue un sorprendente menú de crísis. Pero aquella no fue la única sorpresa. La segunda sorpresa nos la llevamos cuando vimos la forma y el tamaño de aquella hortaliza, de la familia de las Crucíferas, que mi amiga había comprado, a muy bajo precio, en la tienda de unos chinos.

Uno de los hijos de mi amiga es modelo. Y su madre le da sabios consejos para paliar la crísis:
-Hijo, no compres drogas. Espera a que te inviten.

La crísis se ha cebado también en el joven modelo, y se ha visto obligado a publicitarse en oferta, en una revista de reparto gratuito.

Le escuché hablando por teléfono. Y me dio mucha pena. Debido a la crísis el joven había tenido que apretarse el cinturón, hasta el punto de tener que recortar, incluso, su vocabulario:

-Tía, estaba viendo ese progra en la tele con ese prota tan chuli, y me ha llamado la secre del dire, y mañana tengo que rodar otra publi. Le he dicho a mi profe que mañana no iré al cole, a clase de mates. Y este finde, que es mi cumple, podríamos ir en bici, y luego a ver una peli de polis. Va... cari, porfa ...

Su capacidad de ahorro me conmovió. Y en premio a esta familia de superdotados, que se las ingenian con tanta inventiva para afrontar la crísis , les envié un texto inteligente y esperanzador, escrito por Albert Einstein, y que me fue remitido por Laura Marín y Miriam Retuerta, de Vanity Fair.

16 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Me ha encantado esa foto de cena familiar! (qué guapa tu madre...). La cena del nabo tambien me ha hecho mucha gracia (con ese nabo podía comer ¡todo un batallón!) y la inventiva del hijo modelo tambien es creativa y original.
Sabias palabras las de Einstein... Me ha gustado mucho este post. Muchos besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

MERCHE: Te contesté en otro post que, por desgracia, no voy a Ibiza esta Semana Santa. Pero nos reuniremos la primera vez que pueda escaparme. Un abrazo y gracias por tus elógios a mi madre y al post en general.

Merche Pallarés dijo...

Carlos ¡qué pena que no vengas! ¿Es por tu gripe? Espero que estés mejor. Ya nos veremos más adelante, pues. Muchos besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

MERCHE: Para mí Ibiza es, prioritariamente, el mar. Si no voy a poder ponerme al sol y bañarme, como hago todas las Semanas Santas, prefiero quedarme en Barcelona. Pero hay una razón de mucho más peso: Mi amiga S.A. empieza su tanda de quimioterapia y voy a acompañarla.Un abrazo!

FERNANDOG dijo...

Carlos:

Que oportuno y acertado el texto de A.Einstein en las circunstancias actuales.
Le deseo mucha suerte a tu amiga. Tu apoyo,sin duda,contribuirá a que las pascuas 2.010 la puedas tener contigo en Ibiza y disfrutar de su recuperación.

Un fuerte abrazo y muchos ánimos!!

FernandoG

Merche Pallarés dijo...

Tambien espero que S.A. se recupere pronto. ¡Qué buen amigo eres! Besotes, M.

Carlos Martorell dijo...

Muchas gracias a mis dos fieles comentaristas MERCHE y FERNANDOG.
Un abrazo!

Gerardo y Maria dijo...

Me gusta la sonrisa de tu madre y cómo la mira tu padre..

Carlos Martorell dijo...

GERARDO Y MARIA: La verdad es que solía ser al contrario. Mi madre perdía la cabeza por mi padre.
Un abrazo!

Salv@ dijo...

Por algo Einstein se hizo vegetariano querido Carlos.

Salv@ dijo...

Uii yo soy de los infieles?? si es que... te recuerdo que yo no recibo aviso de las entradas y aqui estoy como un campeón, renovando la piel del lagarto guancho.

Carlos Martorell dijo...

SALV: Aquí no se pasa lista!
Un abrazo.

Laura A. dijo...

Bonitas y sabias las palabras de Einstein, gracias por recordarnos a través de este genio, que hasta de lo malo se puede sacar justamente lo contrario.
Tal vez si todos fueramos más optimistas y supieramos crecernos ante la adversidad, el mundo sería un poquito mejor, los grandes cambios empiezan con pequeñas actuaciones,no?
La foto de familia entrañable.
Saludos a todos.

Carlos Martorell dijo...

LAURA A.: Gracias a tí por enviarme ese inteligente y optimista texto de Einstein.
Un abrazo!

El Aristócrata dijo...

Algún día espero que escribas sobre tu infancia en familia. No se por qué pero creo q aunq tú hayas podido ser algo "rebelde" la buena educación que allí recibiste pudiese estar influyendo en ti todavía hoy.
Un abrazo desde Berlín

Carlos Martorell dijo...

ARISTOCRATA: Mi educación fue muy severa, estricta y dura. Se pasa mal, pero los resultados a la larga son muy buenos. Me encanta Berlín. Un abrazo!