viernes, 10 de octubre de 2008

VICKY,CRISTINA Y UNA "CAMPESTRE" BARCELONA



Yo soy admirador de Woody Allen, y especialmente en su última etapa europea. Su película Match Point, rodada en Londres, me pareció soberbia.

Por el contrario, su última película rodada en Barcelona y en Oviedo, me ha decepcionado un poco.
Me pregunto si el Ayuntamiento de Barcelona y demás instituciones públicas, que la han subvencionado, han quedado satisfechos con la imagen que Woody Allen ha dado de la ciudad.
A mí, como barcelonés, me ha sorprendido esa imagen tan poco urbana de Barcelona. Aparte de la clásicas postales de Gaudí, Barcelona parece una pequeña y simpática ciudad campestre.





Los personajes viven todos en casas con jardín, y van en bicicleta por el campo, que supongo es Collserola.


Y se encuentran en antiguos callejones peatonales y en angostas callejuelas de putas. Nunca se ve el tráfico de una gran ciudad.

De las famosas Ramblas solo se ve un primer plano de unas jaulas de pájaros y un puesto de flores. Como mínimo hubiese enseñado esto:


Las dos americanas cenan en "Els Cuatre Gats", otro local modernista para variar...


Mucho modernismo, pero no se enseña ningún espacio de diseño moderno, algo por lo que Barcelona es tan famosa.


Scarlett Johansson, deprimida, baña sus pies en las aguas de la Barceloneta, que parecen las aguas de un estanque.


Y no se da la imagen de una Barcelona que tiene varios kilometros de playa.


Si a Woody Allen le gustan las postales, yo le hubiese enseñado unos cuantos lugares de la ciudad, que hubiesen dado de Barcelona una imagen de gran urbe. Una Barcelona mucho más real. Como por ejemplo:




















Soy también un gran admirador de Javier Bardem. Pero, en esta película, mantiene durante toda la cinta una expresión de besugo, que le hace parecer más un boxeador, con el cerebro machacado, que un artista de vanguardia. Con aspecto desaliñado, cansado y barba de tres días, Bardem, convertido en inagotable Latin Lover, vuelve locas a las tres protagonistas.


La actuación de Penélope Cruz, en una de las primeras escenas en la que aparece envuelta en una toalla blanca, es impecable.


Al final, las dos amigas americanas, una sensata (Rebecca Hall) y la otra libertina (Scarlett Johansson), tras haber sido psicológicamente zarandeadas y sexualmente revolcadas por camas y suelos de Barcelona y Oviedo, regresan a su país tan panchas y como si nada les hubiese ocurrido. Mientras que el "turbulento tornado emocional", compuesto por los dos pintores catalanes, se queda en la fantasmagórica y bucólica Ciudad Condal.

La película, que ha gustado en Francia y Estados Unidos, ha recibido una mala crítica en España.


Algunos detalles sorprendentes:
1- Me dio verguenza ajena ver aparecer, de fondo y solo dos segundos haciendo de figurantes, a grandes actores catalanes como: LLoll Bertrán, Joel Joan o Paco Mir, de El Tricicle, de quien solo se ve el cogote, mientras contempla un cuadro.

2- El viril pintor abstracto catalán, y que pinta cuadros de Tapies, se llama Juan Antonio Gonzalo.¡Un nombre muy catalán! Y conduce un descapotable rojo (un poco pijo) y tiene una avioneta. Algo muy común entre los artistas catalanes... El nombre elegido para Penélope también es muy catalán: Maria Elena.

3- Cristina (Sacarlett) padece úlcera de estómago. En una escena dice: "Yo llevo siempre en el bolso aspirinas". ¡El medicamento más peligroso y menos adecuado para una úlcera!

4- La música de guitarra de Paco de Lucia, es muy buena, pero algo inadecuada. Y me sorprende que, cuando están en Oviedo, suene un villancico catalán (...pansas i figues i mel i mató...). ¡Cuánta confusión! De fondo, en algún momento de la película, yo creo que se podría oir alguna palabra en catalán, tan solo para dar autenticidad al guión.

5- Maria Elena (Penélope) es un torbellino temperamental, una rabiosa "Carmen" de Mérimée, que había apuñalado a su marido. Al final de la película, en vez de atacarle con una botella o con un cuchillo de cocina, le dispara con un revolver Colt 43, como si fuese John Wayne en una película de cowboys. Y es que Woody Allen es muy americano. El prolífico director dibuja en Maria Elena el perfil de una joven artísta barcelonesa: drogada, perturbada, celosa, agresiva, y a quien, "gastronómicamente" le va tanto el marisco como el fruto del banano.
Y es que en Barcelona somos mucho más modernos que modernistas.

Fotos via Flickr: cine fantastico, mossaiq, pasotraspaso, Klaus Dolle, Alan Bell, Wati, the-orse-is-gone, Jb'87, gaz4650, Mycine, benostrander, Vrharvard, Mabar, keraay, Jen 44, benostrander, vicente.q, Royal Ramblas Hotel, Stoned 59, Xavier Farges, Einfach, MantisXxl, Klaus Dolle, Brian Negus, Dani Morell, David Borrell, Leny Caution.

2 comentarios:

coral majó dijo...

"MUCHO RUIDO PARA TAN POCAS NUECES" COINCIDES CON CANTIDAD DE GENTE CONOCIDA MIA QUE TIENEN INTERES EN QUE LA VEA PARA QUE DE MI OPINIÓN, ESTAIS DE ACUERDO. SIN CONOCEROS.TANTA EXPECTACION PARA ESO.......

Merche Pallarés dijo...

Ay, Carlos, me he reido con este post... Ahora, las fotos que has puesto MARAVILLOSAS. Bueno yo vi la peli, la encontré fantasiosa respecto a la Barcelona "verde", tienes razón, ¡no se veía un coche! y lo del descapotable y la avioneta me pareció mas "Manhattanish"... pero me gustó. Es que me gustan las pelis donde se habla mucho y en las de Woody ¡eso está garantizado! Besotes, M.