sábado, 20 de septiembre de 2008

48 INTENSAS HORAS EN PARIS

Volé a Paris para asistir al cóctel de inauguración de la exposición de joyas-escultura, realizadas en porcelana de Sèvres, de mi amiga Annabelle D'Huart, invitado por ella, Ricardo Bofill y Pablo Bofill, el hijo nacido de ambos.


En la foto: Ricardo Bofill, Annabelle D'Huart y Marta Vilallonga, que luce una de las joyas.

Más adelante dedicaré un artículo monográfico a esta importante exposición titulada: "Choses de flot et de mer".

Al llegar a Paris, ví que habían iluminado la Torre Eiffel con los colores de la bandera de la Comunidad Europea, para conmemorar el que Francia preside la Comunidad temporalmente .

Como no disponía de mucho tiempo, decidí montarme en una de las bicicletas de Velib, un novedoso transporte público, equivalente al Bicing de Barcelona.


No confundir con las motos de la policía de Sarkozy...

Pedaleándo durante varias horas por el centro de Paris, la ciudad más bella del mundo, me encontré frente a 3 edificios diseñados por Ricardo Bofill.


Hotel Costes K.


Cartier. Cité du Retiro.



BNP Paribas.

Napoleón III tuvo la genial idea de contratar a George-Eugène Haussmann, en 1852, para modernizar Paris. Haussmann diseñó unos espacios espectaculares, por su amplitud, y tuvo una gran visión de futuro, pues entonces los vehículos eran coches de caballos. El Rey Luis XIV contribuyó también a esa llamada Grandeur de France, gracias a sus suntuosos delirios de grandeza, de cuyos resultados hoy todos disfrutamos.


Cathie Shriro me invitó a comer en el Hotel Ritz, donde se hospedaba, para luego ir juntos a la Bienale des Antiquaires, en el Gran Palais. (foto superior).


En el stand de Aveline saludamos a Jean-Marie Rossi y a su hija Marella. Los mejores joyeros del mundo estaban presentes en la Bienal. Y expuestos a la venta pude contemplar cuadros de las más importantes firmas, y muebles antiguos impresionantes.


Por los pasillos del Gran Palais ví a muchas personas muy preocupadas por la crísis financiera. Ese mismo día había quebrado el Banco Lehman Brothers, y las Bolsas estaban por los suelos. A pesar de que mi única bolsa es la del supermercado, un importante anticuario, convencido de que yo era un español muy acaudalado, me estuvo acosando para venderme un mueble de dos millones de euros. Según él: era una auténtica ganga.
Pensé que los millonarios se tendrán que apretar el cinturón (de Hèrmes, Gucci o Prada), la clase media se tendrá que vender el cinturón e incluso los calcetines, y los pobres tendrán que robar a los ricos los cinturones.
Por la noche cené en Le Dôme, con Eric y Beatrice de Rothschild, Ricardo Bofill, Marta Vilallonga, Loulou de la Falaisse y su marido Thadé Klossowski, Montse Roqué y Virginia Echevarria. Todos invitados por Jacques Gainsbourg y su esposa Virginie.

Al día siguiente hizo un sol espléndido. Las terrazas de los cafés y de los restaurantes estaban a tope. Y, tras hacer unas compras, fui a comer al Café de Flore. Allí coincidí, casualmente, con la Princesa Maria Gabriela de Savoya y Nanni Rondanini.

Por la tarde fuí a tomar una copa con François Delahaye, Director General del Hotel Plaza Athènèe, que me contrató meses atrás para promocionar ese exclusivo hotel.


François me mostró, en primicia, el nuevo Spa Dior, ubicado en los sótanos del hotel. Allí se ofrecerán tratamientos a base de productos de cosmética de la marca Dior. Una hora más tarde, Bernard Arnauld, Presidente de LVMH, el más importante grupo de marcas de lujo del mundo, inauguraba el Spa cortando la cinta, ante los flashes de los periodistas.
Y finalmente acudí al museo Les Arts Décoratifs, para asistir al cóctel de la exposición, antes mencionada, de Annabelle D'Huart.

El nombre que encabezaba la invitación era el de Christine Albanel, Ministra de Cultura y Comunicación.

Entre los 300 invitados pude ver a Hélène David-Weill, Presidenta de Les Arts Décoratifs; Sydeney Picasso; la Baronesa Arielle de Rothschild; los Principes de Broglie; la Princesa Philomene D'Arenberg; al director de cine Philippe Garrel; la directora de nueve museos Béatrice Salmon; el anticuario Hervé Aaron; el Marqués de Dampierre con Kirat Joung; los escritores Marc Chodolenko y Marc Lambron; Jimmy Douglas; Edgar Batista acompañando a la Princesa Lee Ratziwill; Loulou de la Falaisse, y el galerista Pierre Passebon.
Me siento orgulloso por haber visto en Paris paneles con la imagen de Rafa Nadal en tiendas de deporte, cuadros de Picasso y Miró en la Bienal de Anticuarios, tiendas de Mango, Loewe y Zara, autobuses turísticos de dos pisos con foto publicitaria de 5 m. de Penelope Cruz-Mango, arquitectura de Bofill, y anuncios de la película de Woody Allen: Vicky Cristina Barcelona.
Fotos: Carlos Martorell, Arquitectura Ricardo Bofill, Ludovic Magnoux. Y Via Flickr: pb921, Bratan, Rita Crane.

2 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

¡Carlos! Bienvenido al mundo bloguero... Hoy en "Es Diari" me enteré que tambien tienes un blog. Creo que muchos nos hemos apuntado a esta aventura la cual encuentro maravillosa. Tanto Antonia Maxwell como yo tenemos blogs: http://antoniamaxwell.blogspot.com/o :http://arsmaxwell.blogspot.com/ y el mio (Merche Pallarés): http://kikkax.blogspot.com/ Espero leerte. Muy interesante tus 48 intensas horas en Paris. Muchos besotes querido, M.

Merche Pallarés dijo...

Perdona, veo que no salió muy bien la otra dirección de Antonia: http://arsmaxwell.blogspot.com/. Besotes, M.